Fotografía: Alcaldía de Ibagué

La Secretaría de Salud Municipal, con el apoyo de la Policía Ambiental, incautó 370.5 kilogramos de pescado seco en descomposición que iba a ser comercializado.

De acuerdo con Valentina Salazar, secretaria de Salud de Ibagué, el pescado incautado no cumplía con las condiciones higiénico-sanitarias que establece la ley y aún así estaba siendo vendido a los ciudadanos en esta época de Semana Santa.

“El producto incautado no cumplía las mínimas condiciones de higiene, ni en su almacenamiento ni en su manipulación”, indicó la funcionaria.

Las condiciones sanitarias donde se encontraba depositado el pescado no cumplía con los reglamentos Sanitarios.
Las condiciones donde se encontraba depositado el pescado no cumplía con los reglamentos Sanitarios.

Salazar manifestó que la Secretaría de Salud encontró que había presencia de plagas en el establecimiento donde se estaba vendiendo el pescado, y que las condiciones en las cuales era exhibido el producto no eran las adecuadas, motivo por el cual representaba un grave riesgo para la integridad de los ciudadanos.

Los 370.5 kilogramos de pescado seco en descomposición fueron llevados hasta Carlima, donde la Secretaría de Salud llevó a cabo el respectivo proceso de incineración de dicho producto.

Fotografía: Alcaldía de Ibagué
Fotografía: Alcaldía de Ibagué

La funcionaria afirmó que los operativos de inspección a los establecimientos de venta de productos cárnicos continuarán durante toda la Semana Santa en las diferentes plazas de mercado de la ciudad, esto para evitar que algún ciudadano se vea afectado por el consumo de carnes en mal estado.

Si va a comprar pescado, siga estas recomendaciones

Apariencia de la piel: Al momento de comprar carne de pescado, los ciudadanos deben verificar que la piel del producto sea brillante, y nunca debe ser opaca ni tener roturas o manchas de sangre.

Consistencia de la carne: Al tacto, el pescado debe ser firme y duro, no se debe deformar fácilmente ni debe exudar ningún tipo de líquido.

Branquias: Deben ser de un color rojo tenue, nunca intensas ni vinotinto, ni deben exudar sangre y otros líquidos.

Ojos: Deben ser claros, brillantes, sobresalientes, nunca hundidos.

Olor: Debe ser fresco, neutral, característico, como a mar o agua, nunca debe ser avinagrado o fuerte.


Redacción: Verónica Palacio