“Hay 8.500 hectáreas de la mejor tierra debajo del agua, esa es la represa de Quimbo, y a nadie le interesan los derechos de los campesinos de la región los cuales han sido vulnerados”, aseguró en la W Radio monseñor Libardo Ramírez.

El prelado de la Iglesia Católica se declaró conocedor del tema debido a que es oriundo del departamento de Huila, y reiteró que el problema es que la obra de la hidroeléctrica de El Quimbo empezó mal porque no se tuvo en cuenta la situación de los más de 3.000 campesinos que residen en la región.

“La empresa y el Gobierno Nacional empezaron ofreciendo muchos beneficios para el campesinado, pero hoy me parece hasta cínico o chistoso, no les han cumplido y les siguen ofreciendo. Como es una empresa extranjera, ofrecen mucho pero nada. A mí me duelen los pobres”, dijo monseñor Ramírez.

“El Gobierno Nacional en vez de presionar a los jueces debería estar presionado a la empresa encargada de la hidroeléctrica para que le cumpla a los campesinos”, señaló. Y agregó: “El Presidente Santos solo quiere mostrar éxitos por todo lado y no le interesa más. Que el ministro del ramo le preste atención a los campesinos, que no los atropellen, antes de ordenan que se reabra la obra”.

 

W Radio

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