En su visita a Egipto el papa francisco ha sido recibido por grandes personalidades del país, a cada lugar visitado el pontífice ha llevado su mensaje de paz. 

El vuelo AZ 400 de Alitalia que llevo al papa Francisco, partió de Roma a las 11:05 de la mañana, recorrió 2350 km y sobrevoló Italia, Grecia y Egipto. Llegó al Aeropuerto Internacional de El Cairo, a las 14:05

En el avión el Pontífice saludó brevemente a los periodistas y le agradeció por el trabajo en este viaje de “unidad y hermandad”.

“La cobertura que darán, dijo el Papa, ayudará a mucha gente a saber de qué se habló, porque hay gente que nos sigue. Este viaje tiene una expectativa especial porque hecho por el presidente por el patriarca Tawadros II, por el patriarca católico copto y por el gran imam de Al-Azhar. Es un viaje de unidad y de hermandad”.

En su arribo el Santo Padre fue recibido delante del embarque presidencial, por el nuncio apostólico Bruno Musaró, el jefe de protocolo de la presidencia y acompañado por un ministro delegado del presidente hasta el automóvil.

Procedente desde el aeropuerto de El Cairo, el santo padre Francisco fue recibido en el palacio presidencial en el barrio de Heliópolis. En el palacio Qars al-Orouba.

El presidente Abdel-Fattah Al-Sisi, militar de 62 años, salió a su encuentro. Después de los himnos y honores militares entraron al edificio, en donde el presidente saludó a la delegación vaticana. Después fue la conversación privada. seguida por un intercambio de dones.

El Papa Francisco entrego una medalla que representa la fuga de la Sagrada Familia a Egipto. En el fondo se ven elementos característicos del país: palmas, pirámides y sobre el lado derecho El Nilo. La obra de Daniela Longo se inspira en una ícono copto.

Después de su visita al Palacio Presidencial  El papa Francisco llegó a la Universidad de Al-Azar en donde concluye hoy el Global Peace Conference, con la participación de unos 200 líderes religiosos del mundo.

Allí el pontífice inicio su discurso, inicio con la frase La paz sea con vosotros. Recordó que la diversidad es un don, que no se trata de fingir para agradar a los otros pero de respetarlos en su identidad. Invitó a eliminar las justificaciones a la violencia, porque la violencia es la negación de la auténtica religiosidad. Y que como responsables religiosos es necesario desenmascarar la violencia y las violaciones. Porque Dios es santo y es Dios de paz.

El santo padre después de su discurso en la Universidad de Al-Azhar, se dirigió al Hotel Al-Másha, donde le aguardaban el presidente del país,Abdel-Fattah Al-Sisi, y unas 800 personas entre autoridades y cuerpo diplomático.

Allí el pontífice agradeció la presencia de todos los presentes y mostró su alegría y expectativa de su visita al país.


Redacción: Paz Estéreo