Atención de emergencias y mitigación de fugas de acueducto en Ibagué a llegado a un 72% en su ejecución, mensualmente se atienden 500 quejas en promedio. 

En promedio mensual el IBAL está atendiendo 80 daños en red matriz y 350 en redes domiciliarias. En cuanto a las zonas donde más se presentan fugas están: los barrios del sur, Salado, Jordán, Belén, La Pola y Ciudadela Simón Bolivar.

“Diariamente se están reportando entre 25 y 30  fugas en redes domiciliarias. Estos daños los puede atender la empresa, pero no es nuestra responsabiliad directa; es decir que son los usuarios quienes deben asumir los gastos de reparación”, mencionó José Alberto Girón Rojas, gerente encargado del IBAL.

Y agregó: “La principal dificultad con este tipo de daños es que las personas desconocen cuál es la acometida domiciliaria”.

Las acometidas domiciliarias son del usuario

Se denomina acometida domiciliaria a la conexión que existe desde la red matriz  hasta el inmueble, incluyendo la caja del medidor.

“La red domiciliaria inicia en los accesorios denominados como galápagos o collarín; que es una abrazadera que conecta la tubería del IBAL con la maguera que transporta el agua hasta cada predio. Dichos accesorios generalmente se dañan con el paso del tiempo, al igual que las mangueras; en ambos casos se pueden generar fugas”, sostuvo Girón Rojas

En los medidores también  se  registran fugas por robo del equipo de medida o daños en cualquiera de los accesorios. Al interior de las viviendas se pueden presentan daños en llaves, tubería, baños, entre otros.

En los ejemplos  anteriormente mencionados son los usuarios quienes deben hacer los respectivos arreglos. Para esto deben requerir los respectivos permisos ante las secretarías de Infraestructura y de Tránsito.

Aunque, un  usuario también tiene la opción de pedirle al IBAL que ejecute  el arreglo. “La empresa puede hacer la reparación en una red domiciliaria siempre y cuando nos autoricen. En ese caso el arreglo de la fuga se cobrará vía factura”, concluyó el gerente ( E) del IBAL.


Redacción: Verónica Palacio