Foto: CEC

El cese al fuego es solamente la “primera parte” del proceso de paz. Así lo manifestó Monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, arzobispo de Tunja y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia.

Este es un momento importante en la vida del país y que por lo tanto no debe quedarse en una manifestación ambigua. Mons. Castro Quiroga destacó que la Iglesia ha permanecido cerca durante todo el proceso de diálogos de paz, iniciado por Santos en septiembre de 2012, “especialmente en lo que ha sido el contacto entre la mesa de negociaciones y las víctimas, acompañándolas, moderando los diálogos, siguiendo después de cada encuentro todo un proceso con las víctimas”.

“Se necesita un signo claro donde la mesa dé la seguridad de que efectivamente y no simbólicamente, se van a entregar y destruir las armas públicamente”, manifestó el arzobispo.

Así mismo Monseñor Castro dijo que el país está angustiado por la voces que dicen que la guerrilla puede volver a tomarse las ciudades, por esa razón insistió en que hay que darle la seguridad a los colombianos de que se está hablando de un signo real, que se vean inmediatamente los efectos de este acuerdo para tranquilidad de los colombianos y para que vean que sí se puede apoyar la paz.

Por último, el presidente de la Conferencia Episcopal solicitó al gobierno claridad frente a éstos últimos puntos que se están firmando porque son verdaderamente decisivos y espera que se tenga la valentía para cumplir con lo que se firme en la Habana.


Con información de  la Conferencia Episcopal de Colombia