La 44ª Copa América arranca en Chile en un clima social complicado. El torneo de selecciones más antiguo del planeta cumple 99 años de vida.

Las distintas protestas sociales marcan todavía el ritmo del país por encima del fútbol, pese a que el torneo ya está aquí. Las manifestaciones estudiantiles han aprovechado la publicidad de la Copa América para reafirmar su mensaje reivindicativo en contra del gobierno.

Pero sí, hay fútbol. Nada menos que una Copa América. Y arranca hoy. Al aeropuerto han ido llegando estos días aficionados de distintas selecciones, de momentos silenciosos y tímidos. Las empresas de turismo en Chile calculan que durante el próximo mes habrá de 60.000 a 80.000 turistas con motivo de la Copa.

Entre gasto en hoteles, desplazamientos, entradas de partidos y ocio se estima que los extranjeros desembolsarán casi 40 millones de euros en total. Una cifra nada desdeñable, sobre todo teniendo en cuenta que el gasto global del evento está en torno a 60 millones y que los derechos televisivos han sido vendidos a más 100 países por un total de 1,1. Aderezar algunos estadios, sobre todo el de Concepción, han supuesto la mayor inversión.