Foto: Pousta

La Iglesia Católica desde que inició el proceso de paz en Colombia en el año 2012, ha contribuido favorablemente en el Marco de Desarrollo para la Paz como mediadora en la liberación de secuestrados por los grupos armados, ha trabajado siempre de parte de las víctimas, siendo cercana y acompañándolos en su proceso de dolor.

Representantes de esta institución se ha referido a los avances del Proceso de Paz, asimismo de la importancia de empezar a crear una cultura de paz en todo el territorio colombiano.

Mons. Humberto González Franco, Oficial de la Pontificia Comisión para América Latina, se refirió a la firma del acuerdo de “cese al fuego” entre el Gobierno Colombiano y las Farc.

“Este acuerdo es una buena noticia para todo el pueblo colombiano, es una noticia que desde hace tiempo estábamos esperando y que ayudará mucho en el proceso de pacificación de este país”.

Para lograr una paz estable y duradera hay que llegar más allá de la firma de un acuerdo, para ello  es necesario tener en cuenta la institucionalidad, el derecho interno y el derecho internacional. Este proceso largo y a su vez complejo  debe  ser acorde con la dignidad humana el valor de la vida y el bien común.

Los colombianos tienen hoy en día un papel muy importante, ser portavoz del mensaje de paz. Para ello es necesario crear una cultura de paz, indagar el ¿cómo se transforma el ideal de “cultura de paz” en una política pública respaldada por todos los ciudadanos?

En este desafío para Colombia, la Iglesia Católica dispone de todos sus esfuerzos para lograr que  desde los jóvenes del país se promueva elementos humanos y cristianos que ayuden a valorar la importancia de ser ciudadanos promotores del perdón, la reconciliación y la paz.

El vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, Monseñor Óscar Urbina Ortega, se refirió al tema y precisó “queremos llevar a todas las regiones del país una herramienta pedagógica y didáctica que permita la construcción de una cultura de paz, en la cual todas las instituciones educativas puedan contribuir al perdón y la reconciliación entre los colombianos”.

Hay que resaltar que para promover una cultura de paz es necesario que estos voceros de paz estén capacitados y sensibilizados para llegar a los ciudadanos con la pedagogía para la paz, en especial con aquellas personas que han sido víctimas directa del conflicto armado.

Para el logro de este objetivo, la Conferencia Episcopal de Colombia en alianza con la Editorial Santillana, presenta el documento Artesanos del perdón, la reconciliación y la paz, en formato físico y digital.

Se trata de una contribución al proyecto de la Cátedra de la Paz, según el cual todos los colegios y las universidades deben incorporar en sus currículos y Planes Educativos Institucionales, un programa que genere ambientes más pacíficos desde las aulas de Colombia”, manifestó el prelado, arzobispo de Villavicencio.

Este programa  desarrolla cuna serie de herramientas, impresas y digitales, que contribuirán a que todos participemos en la construcción de una cultura de paz.

Video: “Artesanos para el perdón la reconciliación y la paz”. Tercer Encuentro Nacional de Prácticas Administrativas. Pbro. Darío Echeverry, Secretario General de la Comisión de Conciliación Nacional.

La cultura para la paz debe cambiar de ser una idea y materializarse. Para ser promotores de paz es necesario un trabajo conjunto desde el Estado, las instituciones educativas y la familia enfocado en el comportamiento social.


Redacción: Paola Andrea Galindo González