Fotografía de Cortolima

Con el objetivo de reducir, reciclar, reutilizar y poner en practica el ingenio  se celebró el día de los niños con disfraces ecológicos

Con la participación de 9 Instituciones Educativas públicas y privadas de la ciudad de Ibagué y sus grupos de Patrulleros Ambientales, se realizó la Tercera Versión del Concurso de Disfraces Ambientales organizado por la Corporación Autónoma Regional del Tolima.

Para este año, el jurado calificador estuvo conformado por “Doña Ambiente”,  funcionarios de la Subdirección de Desarrollo Ambiental de CORTOLIMA y la Fundación de Estudios Profesionales PÚCURA, los participantes empezaron a mostrarse uno a uno; con un total de 53 disfraces que se presentaron en el concurso, la calificación se baso en  los criterios de evaluación su creatividad, los materiales utilizados y el mensaje ambiental con el que a través de sus trajes inspiraban a su comunidad a cuidar y proteger los recursos naturales.

Durante el desfile de disfraces, se pudo observar como papel periódico, tapas de gaseosa, vasos y botellas plásticas, bolsas, empaques de galletas y papas fritas, cubetas de huevos, CDs y otros residuos sólidos reciclables, fueron utilizados y transformados para crear novedosos trajes que resaltaran no solo el trabajo manual sino a su vez el compromiso que se tiene por el cuidado de la naturaleza.

Además de elegir los mejores disfraces individuales de niños y niñas que fueron premiados con juegos lúdicos, balones, libros y cartucheras; también se seleccionaron las dos mejores Instituciones Educativas, a las que se les hizo entrega de una biblioteca en madera y un filtro purificador de agua.

Finalmente, este año lo que marcó la diferencia en el concurso de disfraces diseñados a partir de material reciclable, fue el mensaje ambiental de cada uno de los participantes, donde resaltaron la importancia de cuidar la fauna silvestre y sus hábitats, ahorrar agua y energía, reducir la cultura del consumo, así como proteger los bosque y zonas verdes de la ciudad.


Redacción:  Verónica Palacio