En su llegada a Lesbos, el Papa Francisco en el campo de refugiados de Moria, que hospeda unas 2500 refugiados, después de los discursos del patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I y del arzobispo de Atenas, Jerónimo II, dirigió unas palabras a los refugiados allí presentes.

No están solos”, les dijo, y señaló que sabía de las situaciones que les obligaron a partir de sus tierras, así como del sacrificio que hacían por sus familias. Subrayó la generosidad de tantas personas griegas o que han venido de otros lugares para ayudarlos. y les animó: “¡No pierdan la esperanza!”.

 

El papa Francisco, el patriarca Bartolomeo I y el arzobispo Jerónimo II, firmaron una declaración conjunta.

l-firmas3“Desde Lesbo hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que responda con coraje, afrontando esta enorme crisis humanitaria y las causas relacionadas, mediante iniciativas diplomáticas, políticas caritativas y a través de esfuerzos conjuntos, sea en Medio Oriente que en Europa” dice el documento.

Y añade: “Juntos imploramos solemnemente el final de la guerra y de la violencia en Oriente Medio, una paz justa y duradera y un retorno honroso de quienes fueron obligados a abandonar sus casas”.

El encuentro de hoy se propone contribuir a infundir ánimo y dar esperanza a quien busca refugio y a todos aquellos que los reciben y asisten. Nosotros instamos a la comunidad internacional para que la protección de vidas humanas sea una prioridad y que, a todos los niveles, se apoyen políticas de inclusión, que se extiendan a todas las comunidades religiosas. La situación terrible de quienes sufren por la crisis humanitaria actual, incluyendo a muchos de nuestros hermanos y hermanas cristianos, nos pide nuestra oración constante.
Lesbos, 16 de abril de 2016

Ieronymos II
Francisco
Bartolomé

 

(Zenit.org)

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