La parábola del Buen Pastor ha sido el centro de la catequesis del Papa Francisco en su primera audiencia general del mes de mayo.

El Papa explicó que esta parábola “es narrada por Jesús para hacer entender que su cercanía con los pecadores no debe escandalizar, sino al contrario provocar en todos una seria reflexión sobre cómo vivimos nuestra fe”.

En esta línea, el Obispo de Roma recordó que los fariseos se escandalizaban de su relación con los pecadores a quienes Jesús les preguntó: “¿Quién de ustedes, si se le pierde una oveja, sería capaz de dejar a las 99 en el desierto para ir a buscarla?” y el Papa agregó que el Buen Pastor “va de inmediato en busca de la oveja perdida y la lleva a casa sobre sus hombros”.

Por último, el Pontífice animó a seguir a Jesús “allí donde se encuentra la oveja descarriada” y añadió que “si nos movemos con él, también nosotros haremos fiesta al encontrarla y volver juntos a casa”.

 

Texto de la catequesis Papa Francisco:

Queridos hermanos y hermanas:

Delante de los Fariseos que se escandalizaban de su relación con los pecadores, Jesús les propone esta paradoja: «¿Quién de vosotros, si se le pierde una oveja, sería capaz de dejar a las 99 en el desierto para ir a buscarla? Fíjense que no dice que las deja en el redil, en un lugar seguro, sino en el desierto, sin agua, sin comida, a merced de las fieras y ladrones. No parece sensato, y sin embargo así hace el buen Pastor. No se preocupa de poner a salvo primero al resto del rebaño, sino que va de inmediato en busca de la oveja perdida y la lleva a casa sobre sus hombros.

Muchas veces también nosotros nos escandalizamos de esta actitud aparentemente inconsciente del Señor, pero hay una razón para este modo de actuar. No podemos exigir al Señor que permanezca con nosotros, olvidándose del otro; nadie puede sujetarle, frenar su amor por todos. Si queremos “tenerle”, debemos seguirle, seguirle allí donde se encuentra la oveja descarriada, si nos movemos con él, también nosotros haremos fiesta al encontrarla y volver juntos a casa.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a la peregrinación interdiocesana de Mérida-Badajoz y Coria-Cáceres acompañados de sus Obispos Mons. Celso Morga y Francisco Cerro, así como a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Cada uno de nosotros es esa oveja que el Señor lleno de misericordia ha querido cargar sobre sus hombros para llevarla a casa y, al mismo tiempo, cada uno hemos sido llamados a recoger junto al Buen Pastor a toda la grey, para participar todos de su alegría. Que Dios los bendiga.

 

 


(Fuente: Radio Vaticano)


 

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