En el tercer día de negociaciones del salario mínimo que regirá el 2016, los gremios empresariales anunciaron que su propuesta de incremento salarial sería de 6,8%. Lo que ubicaría el pago mensual de más de 1,7 millones de trabajadores en $688.037, implicando un aumento $43.687. La propuesta se ubica tan solo 0,1% por encima de la proyección de inflación del Banco de la República que espera que este año cierre en 6,7%.

 

Con acuerdo o sin acuerdo entre empresarios y sindicatos por mandato constitucional el salario mínimo tiene que subir por encima de la inflación causada, y dado que el Banco de la República expuso este lunes en la mesa de concertación que esperaba que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cierre 2015 en 6,7%, el incremento salarial que habría para los trabajadores que dependen de este sueldo sería de $43.000. Lo que ubicaría que el salario mínimo de 2016 en $687.393.

Uno de los puntos calientes en la negociación es la inflación. El incremento del salario mínimo de 4,6% que el Gobierno decretó hace un año se quedó corto en septiembre pasado, cuando el Índice de Precios al Consumidor acumuló un aumento de 4,76%. Es por eso que se espera que los representantes de las centrales obreras busquen recuperar la pérdida de poder adquisitivo que los trabajadores experimentaron durante este año, al pedir un incremento salarial superior al de la inflación observada que, según estimaciones del Banco de la República, cerraría cercana al 6,7%.

Respecto a la discusión Julio Roberto Gómez, presidente de la Confederación General del Trabajo (CGT), comentó a este diario que no se encuentra “de acuerdo con la estimación de la cifra de productividad (que reveló del DNP y que es -0,5%), es como decirle al país que los trabajadores les deben plata a los empresarios. Nuestra propuesta para este año es un incremento del salario mínimo del 10%, esto porque la inflación está por encima del 6% y porque este año los trabajadores perdieron 2% en su poder adquisitivo”.

De su lado Camila Pérez, directora de Análisis Macroeconómico y Sectorial de Fedesarrollo, explica que “si bien es cierto que este año los trabajadores experimentaron una reducción en sus ingresos reales, este efecto debería ser compensado el próximo año. Por mandato constitucional el salario tiene que subir por encima de la inflación observada, que se estima que ronde por el 6%, pero dado a que en 2016 este indicador rondaría por el 4,2%, el ajuste de este año aun sin concertación debería corregir los problemas de poder adquisitivo”.

 

El Espectador

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