Fotografía: Presidencia de Perú.

El viaje del pontífice se da en una situación complicada para la política peruana, marcada por el escándalo de corrupción de la compañía brasileña Odebrecht.

Mañana viernes, en la ciudad amazónica de Puerto Maldonado, el papa se reunirá con 3.500 representantes de comunidades indígenas peruanas, bolivianas y brasileñas, quienes expondrán los peligros que afrontan sus territorios ante la minería ilegal y el cambio climático, entre otras amenazas.

Ese mismo día, a su vuelta a Lima, se reunirá en privado con Kuczynski, con quien conversará sobre la situación de las poblaciones vulnerables y del medioambiente, según han adelantado fuentes oficiales peruanas.

El sábado visitará la ciudad norteña de Trujillo, a 570 kilómetros de Lima, que fue muy afectada por el fenómeno climático de El Niño Costero que golpeó la costa peruana durante los primeros meses de 2017.

El papa dedicará la última jornada de su visita a Perú a participar en actividades religiosas en Lima, que cerrará con una misa al aire libre en la base aérea de Las Palmas, en el distrito de Surco, donde se espera que asista más de un millón de personas.

El papa Francisco llega a un Perú entusiasmado en su fervor religioso y donde se prevé un seguimiento masivo de su visita apostólica, al que se han volcado tanto las autoridades como la ciudadanía.


Redacción: Verónica Palacio 

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