Fotografía: Paz Estéreo

Monseñor Flavio Calle Zapata envía un mensaje de Navidad a todos los fieles católicos.

Con la entrada de la navidad en el tiempo del Adviento afloran en nuestro corazón diversos acontecimientos  que son imposibles desentender, El acontecimiento central es la celebración del nacimiento del Niño Dios.

Esta fecha no consiste solo en recordar un hecho que pasó sino algo tan actual que la liturgia nos permite decir el 25 de diciembre “hoy “nace el Niño Dios, a este misterio se suman las solemnidades de la sagrada Familia, de Santa María Madre de Dios de la Epifanía de Jesús y Adoración de los reyes magos.

La Iglesia propone un camino de preparación espiritual compuesto por cuatro domingos y semanas. Es un tiempo  muy apto parta acompañar espiritualmente a San José, a la Virgen María y al Verbo de Dios que se alberga todavía unos días en el vientre bendito de su Madre y está próximo a iluminar este mundo con la luz de su rostro.

Los incomparables caminantes se dirigen hacia Belén para cumplir el deber de registrarse en el censo ordenado por la ley.

Historia

Desde la época de San Francisco de Asís el pesebre ha sido un medio pedagógico, fácil y artístico para enseñar y divulgar la Navidad. La imaginación enriquece la historia bíblica. Todos al construirlo al observarlo y comentarlo hacen una verdadera meditación del ministerio.

El rezo de la novena con sus sentidas oraciones, une a niños y mayores en torno a la Sagrada Familia y termina en alabanzas, en plegarias de los files y se enriquece con la ternura y alegría de contagiosos villancicos.

La navidad nos invita a abrir el propio corazón a Jesucristo mediante una sincera conversión y una vida nueva. Saca limpia y ordena el alma en paz, en gracias de Dios. Eso se llama Navidad prologada y permanente. A Dios le agrada quedarse de una vez en los limpios de corazón   porque ellos serán bienaventurados, más tarde gozarán de su presencia, cara a cara.

La hospitalidad con Dios implica también apertura a las personas que nos rodean para no caer en intimismo estéril, ni quedarnos en mero ruido, luces, regalos y colores externos. Navidad es ocasión excelente para compartir el tiempo, la oración y los detalles de amor con nuestra propia familia, es oportunidad para acoger a los niños, pobres y personas necesitadas como miembros de nuestra parentela y como habitantes de nuestro corazón.

La Navidad no es sinónimo de consumismo pagano. Con la excusa navideña se multiplican las comidas, bebidas, regalos de cosas superficiales, derroches en las decoraciones pasajeras y en alumbrados públicos pagados por el pueblo. Todo esto riñe con el mensaje del pesebre.

Monseñor Flavio Calle zapata envión un saludo al Santo Padre “Desde Ibagué en nombre de todos los files, envió un filial saludo navideño al Santo Padre, el Papa Francisco, recordando con gratitud inmensa su visita pastoral a Colombia. Quiero decirle que siempre oramos por él y que, por favor, él no nos olvide a nosotros y a nuestra patria en sus oraciones que mucho necesitamos”.

Un saludo cordial de navidad al Señor Nuncio y a los hermanos obispos de la provincia eclesiástica de Ibagué, unidos siempre en el afecto y en diaria comunión de oración, venciendo así las distancias de nuestra extensa geografía. Saludo también a mis queridos parientes amigos y amables colaboradores en la vida cotidiana.

De todo corazón deseo a Monseñor Miguel Fernando, a todos los sacerdotes, diáconos seminaristas, religiosas, religiosos, fieles laicos, comunicadores y autoridades públicas de la Arquidiócesis, una Feliz Navidad y un año Nuevo lleno de gracia y bendiciones de Dios.


Redacción: Paz Estéreo