Papa Francisco

En el ciclo de catequesis, el Papa Francisco habló en esta ocasión de “fui extranjero y me acogieron, estuve desnudo y me vistieron” y comentó que el cristiano debe estar atento a esta realidad y ayudar al que lo necesita.

“Estas obras de misericordia hacen evidente que los cristianos no están cansados ni tienen pereza en la espera del encuentro final con el Señor, sino que cada día allí lo encuentran, reconociendo su rostro en el de tantas personas que piden ayuda”.

Francisco afirmó que “en nuestros tiempos es más que nunca actual la obra de misericordia relacionada con los extranjeros” puesto que “la crisis económica, los conflictos armados y los cambios climáticos empujan a muchas personas a emigrar”.

El pontífice resalto “El compromiso de los cristianos en este campo es urgente hoy como fue en el pasado” y es para todos: “las diócesis, las parroquias, los institutos de vida consagrada, las asociaciones y los movimientos, todos estamos llamados a acoger a los hermanos y las hermanas que huyen de la guerra, del hambre, de la violencia y de condiciones de vida deshumanas”.

Por último el Obispo de Roma pidió no ceder “a la trampa de encerrarnos en nosotros mismos, indiferentes a las necesidades de los hermanos y preocuparnos solo por nuestros propios intereses”. Así, “en la medida que nos abramos a nosotros la vida es fecunda, la sociedad retoman la paz y las personas recuperan su plena dignidad”. 


Redacción:Verónica Palacio