Hoy celebramos el encuentro con Simeón y Ana, lo cual se entiende como el encuentro del Señor con su pueblo.

Cada 2 de febrero la Santa Iglesia celebra la Fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo, en la presentación se celebra el encuentro con Simeón y Ana, que se entiende como el encuentro del Señor con su pueblo, y la purificación ritual de la Virgen María.

Cuarenta días después del Nacimiento del Señor, fue presentado en el Templo en obediencia a la Ley. Según ella, no había fecha para la presentación del niño, pero como la madre quedaba impura durante cuarenta días, y ni podía tocar nada santo ni acudir al santuario durante ese tiempo no podía presentar al Niño en el Templo, como ordena el Exodo, consagrarás a Dios todos los primogénitos. Con esta fiesta se concluyen las solemnidades de la Encarnación del Verbo de Dios.

Al llegar al Templo, se encuentran con Simeón, a quien el Espíritu Santo prometió que no moriría sin antes ver al Salvador del mundo, y fue el mismo Espíritu quien le dijo al profeta que ese pequeño niño era el Redentor y Salvador de la humanidad.


Redacción: Paz Estéreo