La Santa Iglesia católica celebra a San Agustín, hoy lo recordamos con su frase “Dios, dame castidad y continencia; pero no en este momento.

San Agustín de Hipona fue un sacerdote de la Iglesia Católica muy famoso por sus escritos y es uno de los cuatro grandes Padres de la Iglesia latina. Es mejor conocido por sus escritos en el libro “Confesiones”, que ha inspirado a grandes filósofos notables como al mismo Santo Tomás de Aquino. Él escribió sobre la guerra justificada, la existencia de mal y el pensamiento del intelecto. San Agustín es el santo patrón de los teólogos y filósofos, de las personas que buscan a Dios, de los cerveceros, impresores, enfermedades en los ojos, pestes, dolor en el pecho, y de varias ciudades en todo el mundo.

San Agustín, Obispo y Doctor de la Iglesia distinguido por su conversión a la fe católica después de una adolescencia difícil en cuestiones doctrinales y libre de costumbres, fue bautizado por San Ambrosio en Milán, regresó a su casa, y se fue con algunos amigos a vivir una vida ascética, dedicada a Dios y al estudio de las Sagradas Escrituras.

Agustín recibió una educación cristiana y en el año 370 se fue a la Universidad de Cartago para estudiar leyes con el fin de convertirse en un abogado. Fue elegido después obispo de Hipona en África en donde enseñó numerosos escritos.

Combatió contra las corrientes contrarias a la fe, acudió a varios consejos de obispos en África y viajó constantemente para predicar el Evangelio. Su intenso trabajo pastoral le forjó un gran prestigio dentro de la Iglesia.

El 28 de agosto del 430 enfermó y falleció. Su cuerpo fue enterrado Hipona, pero luego trasladado a Pavia, Italia.


Redacción: Verónica Palacio