Ilustración: Paz Estéreo

Cada 17 de marzo la Santa Iglesia Católica celebra la fiesta de San Patricio Patrono de Irlanda 

San Patricio nació hacia el 387 en Kilpatrick, cerca de Dumbarton, en Escocia. Su padre era oficial del ejército romano. Piratas irlandeses tomaron prisionero al joven Patricio de 16 años y lo vendieron como esclavo. Pasó seis años en Irlanda, donde aprendió a hablar el idioma celta. Consiguió fugarse y se marchó a Francia para prepararse para la vida monástica, y se ordenó sacerdote.

Una tradición cristiana dice que Patricio explicaba el misterio de la Santísima Trinidad usando un trébol de tres hojas. Por eso se ha instaurado como costumbre llevar un trébol en la celebración de su festividad. También es habitual vestirse de color verde e incluso teñir con este color la cerveza en honor a Irlanda, también apodada la “Isla Esmeralda”.

Al final de su vida escribió las confesiones que dejó como legado algo cómo se sentía y actuaba en la misión que Dios le había encomendado.

Cuando contaba con 46 años de edad decidió volver a Irlanda donde logró la reforma de las leyes civiles de Irlanda y la legislación fue hecha con los principios católicos. Partió a la Casa del Padre en el año 461 y fue sepultado en Saúl, región de Stragford Lough.


Redacción: Verónica Palacio