Por primera vez la Iglesia Católica celebra la fiesta de Santa Teresa de Calculta, gran promotora de la misericordia divina.

El día de ayer (Domingo) el Papa Francisco, realizó una multitudinaria Misa en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, en la cual canonizó a Santa Teresa de Calcuta, y  a la que asistieron cerca de 120 mil personas.

El reconocimiento de su santidad llega tras su segundo milagro, que en el 2.008 curó de manera “extraordinaria” a un brasileño enfermo en estado terminal.

Beatificada por su gran amigo San Juan Pablo II el 19 de octubre del 2003, quién la recordó de la siguiente manera: “Saciar la sed de amor y de almas de Jesús en unión con María, la Madre de Jesús, se convirtió en el único objetivo de la existencia de la Madre Teresa, y en la fuerza interior que la impulsaba y la hacía superarse a sí misma e ‘ir deprisa’ a través del mundo para trabajar por la salvación y la santificación de los más pobres de entre los pobres”.

Fue canonizada 13 años después por el Papa Francisco dentro de la celebración del Jubileo de los voluntarios y operarios de la misericordia.

El Pontífice señalo que “Madre Teresa, a lo largo de toda su existencia, ha sido una generosa dispensadora de la misericordia divina, poniéndose a disposición de todos por medio de la acogida y la defensa de la vida humana, tanto la no nacida como la abandonada y descartada. Se ha comprometido en la defensa de la vida proclamando incesantemente que ‘el no nacido es el más débil, el más pequeño, el más pobre'”.


Redacción: Paola Andrea Galindo González