Hoy la santa iglesia católica celebra a San Benito, reconocido por su influencia sigue siendo uno de los santos mas influyentes del cristianismo.  

San Benito nació en Nursia Italia, cerca de Roma en el año 480. De padres acomodados, fue enviado a Roma a estudiar filosofía y letras, y se nota que aprendió muy bien el idioma nacional que era el latín porque sus escritos están redactados en muy buen estilo.

San Benito era muy conocido por su trato amable y por sus sacrificios. Se levantaba de madrugada a rezar los salmos, oraba y meditaba por varias horas, ayunaba diariamente y acudía a los pueblos a predicar.  El Santo veía el trabajo como algo honroso que llevaba a la santidad.

De igual modo consolaba a los tristes, curaba a los enfermos, daba limosnas y alimento a los necesitados y se dice que en algunas ocasiones “resucitó” a los muertos con la ayuda de Dios.

El Santo predijo la fecha de su muerte que aconteció el 21 de marzo del 547, a pocos días de que falleciera su hermana Santa Escolástica. Murió de pie en la capilla con las manos levantadas al Cielo “Hay que tener un deseo inmenso de ir al cielo”, fueron sus últimas palabras.


Redacción: Paz Estéreo