El sacerdote jesuita San Pedro Claver es patrón especial de todas las misiones católicas entre los negros porque estando como misionero en Cartagena (Colombia), durante la época colonial, defendió y evangelizó a muchos esclavos.

Cercanos a su fiesta, que se celebra cada 9 de septiembre, aquí una novena en honor a San Pedro Claver, en la que se puede pedir la intercesión del Santo para que cesen las nuevas formas de esclavitud que hay en el mundo, como la droga, el alcohol, el sexo desenfrenado y el aborto.

Primer Día

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

Oración Inicial

Te damos Gracias Oh Dios, que creaste al hombre a tu
imagen y semejanza para que viviera en este mundo como hijo
tuyo, y lo redimiste con la sangre preciosa de tu
Unigénito, para que gozara de Ti para siempre. Te damos
Infinitas gracias por tantos beneficios y por haber dado a
todo el mundo a San Pedro Claver, que tanto contribuyó
con sus fatigas para que los hombres te conocieran y
amaran sinceramente.
Te ofrecemos los méritos de este siervo,
fiel imitador de los ejemplos
de nuestro divino Redentor, y te pedimos que nos concedas
por su intercesión que libres de la esclavitud del pecado nos
preocupemos en tu servicio y en la práctica de las virtudes
cristianas, a fin de que dando testimonio de ti con el amor,
la misericordia y el servicio a los demás, podamos algún día
con todos tus hijos fieles, gozar de ti en el cielo y alabarte
eternamente. Amen.

Conociendo su historia

Pedro Claver Corberó conocido como San Pedro Claver,
fue un misionero y sacerdote Jesuita español, conocido
sobre todo por su entrega a aliviar el sufrimiento de los
esclavos del puerto negrero de Cartagena de Indias. Es el
patrono de los esclavos.
Tímido y sencillo, catalán corto en palabras y largo en
hechos, Pedro Claver Corberó, conocido como “el esclavo
de los esclavos”, cuya vida se desarrolló en el colorido
contexto de aventuras, pasiones e injusticias del puerto
negrero de Cartagena de Indias. Su entrega abnegada a los
negros bozales, es un antecedente admirable de la praxis
de liberación cristiana, de la defensa de los derechos
humanos y el compromiso preferencial de la iglesia por los
pobres y marginados.
La “villa de los cántaros negros”, como se calificaba a Verdú
(Lérida), en el valle de Urgel, le vio nacer el 8 de septiembre
1580, de un matrimonio de sencillos labradores, Pedro
Claver y Mingüella y Ana Corberó. No tenía trece años
cuando perdió a su madre y pocos días después a su
hermano Jaime. Con quien recibió la tonsura clerical en su
pueblo y, apadrinado por un tío canónigo, se traslada a
Barcelona para estudiar gramática en el Estudio general de
la Universidad. Terminada la retórica, entra en contacto con
los jesuitas del colegio de Belén para estudiar filosofía,
donde sintió la vocación a la Compañía de Jesús, en la que
ingresó el 7 de agosto de 1602. Tras un ferviente noviciado
y pronunciar sus primeros votos, pasó a Gerona a dedicarse
al estudio de las Humanidades.

Primer día: La Vida

Ver: El valor de la persona ha pasado a ser relativo
en nuestra sociedad. Su valor sagrado pareciera que fuese
un mito o un tabú. Esto no se ve reflejado en el
pensamiento teórico pero si, en las acciones que a diario se
realizan en contra de la vida: Homicidios, violencia
intrafamiliar, maltrato y todo tipo de agresiones contra la
vida que no respeta ni edad, ni sexo, ni raza, ni condición
social. Hoy debemos dignificar la vida, no podemos ser
indiferentes, tenemos que comprometernos con el primer
don que Dios nos ha concedido: la vida.

Génesis 1, 27.31
“Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen
de Dios le creó, macho y hembra los creó. Vio Dios cuanto
había hecho, y todo estaba muy bien”. Palabra de Dios.
Un momento vital en la vida de San Pedro Claver es ese
contacto que le permitía multiplicarse hasta por 5 para llevar
a cabo su labor pastoral, el diálogo con su Padre Dios a
quien le pedía misericordia y ayuda para tratar con quienes
se comportaban muy mal con las personas de color negro y
los trataban como esclavos; San Pedro consagró su vida a
Dios, era un momento de entrega y de oración permanente
ante cualquier situación de su vida, de súplica, de
agradecimiento, de petición.
¿Cómo, con qué frecuencia, y qué expreso concretamente
en mi oración a Dios?
Actuar: Hoy voy a darles un abrazo a las personas
que quiero.

Rezar Padre nuestro, Ave María y Gloria.

Gozos

Oh San Pedro Claver intercede por nosotros sedientos de Dios.
En tus manos nos abandonamos con anhelos de liberación.
A ti San Pedro Claver patrono de los esclavos,
nos encomendamos en tus santas manos,
que al ver tú llegar la esclavitud a nuestras vidas
nos socorras siempre presto a salvar nuestras familias.
Oh San Pedro Claver intercede por nosotros sedientos de Dios.
En tus manos nos abandonamos con anhelos de liberación.
Esclavo de los esclavos, es el título que te dan
a ti San Pedro Claver, todo un santo de verdad.
Pues fuiste a Cartagena, no precisamente a pasear, sino a ver aquellos negros
que Dios te había de encomendar.
Oh San Pedro Claver intercede por nosotros sedientos de Dios.
En tus manos nos abandonamos con anhelos de liberación.
Quizás no te podamos definir San Pedro, en un sólo valor:
humildad coraje y valentía los llevas en el corazón
¡Eso sí, está claro! te los dio Dios, nuestro Señor.
Oh San Pedro Claver intercede por nosotros sedientos de Dios.
En tus manos nos abandonamos con anhelos de liberación.
A los esclavos te presentaste y a ellos quizás asustaste,
porque no habían conocido
tanto amor en cualquier parte
a ti Santo milagroso, santo de la humildad
hoy y siempre te pedimos que nos ayudes cada día más.
Oh San Pedro Claver intercede por nosotros sedientos de Dios.
En tus manos nos abandonamos con anhelos de liberación.
Tuviste muchos enemigos, humillaciones y obstáculos, pues trabajabas de corazón
y no hacías espectáculos.
Tu misión no tiene fronteras ni tampoco color
pues sabes que todos somos la gran familia de Dios.
Oh San Pedro Claver intercede por nosotros sedientos de Dios.
En tus manos nos abandonamos con anhelos de liberación.

Oración Final

Oh. Dios, que con el fin de llevar el evangelio a los esclavos
Negros, dotaste a San Pedro Claver de admirable amor
y paciencia; concédenos por su intercesión y ejemplo,
que superemos todas las discriminaciones sociales,
y amemos a todos los hombres con sincero corazón.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

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