Fotografía: Conferencia Episcopal de Colombia.

Escucha; acompañamiento espiritual; y ayuda humanitaria son algunas de las estrategias de la Iglesia en Colombia.

Con el objetivo de responder a la coyuntura actual de la permanente inmigración de venezolanos al país, la Arquidiócesis de Bogotá brindo una rueda de prensa donde fueron presentadas las acciones de acogida a esta población en situación de vulnerabilidad.

Fotografía: Conferencia Episcopal de Colombia.

Escucha; acompañamiento espiritual; ayuda humanitaria, de primera atención; y recepción en la Fundación para la Atención al Migrante (FAMIG), son algunos de los servicios brindados a esta población, desde hace seis meses, los cuales se fortalecerán con la construcción de una nuevo Centro de Atención – CAMIG 2 y de otros comedores.

“Ahora, utilizando unos espacios que estaban desocupados en la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, en el barrio San Bernardo, estamos creando otra Casa del Migrante para la atención. También estamos creando varios comedores, uno allí y otro en San Victorino. La preocupación es porque el número nos desborda; sin embargo, haremos todo lo posible por ampliar la ayuda en medio de estas circunstancias excepcionales”, precisó Monseñor, Rubén Salazar Gómez, Cardenal Primado de Colombia y presidente del CELAM.

De otra parte, el jerarca de la Iglesia Católica, tras referirse a la compleja situación que vive Venezuela, insistió en la importancia de retomar vías de diálogo y democracia en este país y animó a los colombianos a ser solidarios con los venezolanos que han inmigrado.

De igual forma la Arquidiócesis lidera el Centro Pastoral y de Capacitación que funciona en Ciudad Kennedy, allí se brinda capacitación en diversos oficios, entre ellos: panadería, pastelería, confecciones, sistemas, manicure, etc., que proporcionan herramientas para rehacer un  proyecto de vida.

En la rueda de prensa, realizada el 17 de noviembre, en el contexto de la primera Jornada Mundial de los Pobres que se celebra el próximo domingo, estuvieron presentes el Cardenal  Rubén Salazar Gómez; Monseñor Jaime Mancera, Vicario Episcopal para la Dimensión Social de la Evangelización; Monseñor Álvaro Vidales, párroco de la Catedral Primada y director de la Fundación de Atención al Migrante de la Arquidiócesis de Bogotá y la arquitecta Katherine López.


Redacción: Paz Estéreo