Fotografía: Conferencia Episcopal Colombiana

Desde este lunes 6 hasta el 10 de febrero se dará inicio a la 102 Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano en la ciudad de Bogotá

Con la participación y presencia de cerca de 90 obispos de todo el país, este lunes inicio en la ciudad de Bogotá, la “Asamblea Plenaria del Episcopado” que tendrá como temática central la formación inicial en los seminarios mayores.

El principal objetivo es conocer y profundizar las orientaciones conocidas en la nueva “Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis” de la Congregación del Clero, con el fin de responder con u renovado espíritu evangelizador y misionero a los desafíos que se plantean los procesos de acompañamiento de los futuros pastores de la iglesia colombiana.

Esta temática estara desarrollada por monseñor Jorge Carlos Patrón Wong, quien es el Secretario para los Seminarios de la Congregación del Clero.

La “102 Asamblea Plenaria del Episcopado” inicio con una Eucaristía inaugural presidida por el Arzobispo emérito de Manizales y cardenal de la Iglesia católica José de Jesús Pimiento Rodríguez quien además celebro también sus bodas de Diamante.

 

Fotografía: Conferencia Episcopal Colombiana
Fotografía: Conferencia Episcopal Colombiana

Durante la Eucaristía inaugural, el purpurado se refirió a tres dimensiones la creación, la misión de sanar y el martirio. Al referirse a la primera dimensión explicó que los presbíteros se encuentran en la cima de la creación redentora, porque Dios les confía como “agentes eficaces de salvación”.

Acerca de la misión de sanar, el cardenal Pimiento Rodríguez recordó que los sacerdotes como enviados tienen la misión de entregarse en cuerpo y alma para ser agentes que sanen millones de dolencias que afectan a la humanidad actual, finalmente al referirse al martirio señalo que la vocación cristiana es la de ser testigo y esta se debe demostrar con hechos y palabras.

monseñor Luis Augusto Castro Quiroga
monseñor Luis Augusto Castro Quiroga

Por su parte  monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, presidente del episcopado Al referirse acerca de la dimensión humana y la formación misionera, invitó a hacer foco en el ser humano y no tanto en su contexto histórico, cultural, tradiciones o sus instituciones, como hasta ahora se ha hecho. “Nos toca formarnos con una dimensión planetaria, universal, que nos lleve a entender que todo ser humano es nuestro hermano y que nada de lo que es humano nos puede ser indiferente. Ello no significa que debemos acabar con nuestra identidad histórica, particular, única, sino que debemos verla como un fragmento del todo”.

El prelado dijo que la dimensión espiritual cobra vida gracias al dinamismo misionero que no es “propiamente contacto de dos o más culturas” sino que es “un movimiento que parte de un punto anterior a cualquier cultura y llega a un punto posterior a cualquier cultura”. En ese marco, “es un movimiento que genera alegría.  Se trata de la alegría del Evangelio que llena la vida de la comunidad de los discípulos, es una alegría misionera”, señalo.

Audio Cortesía: Conferencia Episcopal de Colombia


Redacción: Cristian Camilo Cuellar Trujillo