En la catequesis del último miércoles del mes de septiembre, el Papa Francisco se refirió a “el perdón y la misericordia de Jésus, que no tiene límite”.

El Sumo Pontífice recordó el relato de la Pasión y las palabras de Jesús “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. “Jesús nos ha salvado permaneciendo en la cruz” y “allí se cumple su donación de amor que lleva siempre a nuestra salvación”. Las palabras que Jesús pronuncia durante su Pasión encuentran su culmen en el perdón.

Jesús perdona: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen» (Lc 23,34). No sólo son palabras, porque se hacen un acto concreto en el perdón ofrecido al “buen ladrón”, que estaba junto a Él. San Lucas narra de dos ladrones crucificados con Jesús, los cuales se dirigen a Él con actitudes opuestas.

La salvación de Dios es para todos: ¡para todos! Ninguno es excluido, y la oferta es para todos, resaltó Francisco. Por esto el Jubileo es el tiempo de gracia y de misericordia para todos, buenos y malos, para aquellos que están bien y para aquellos que sufren.

En este relato recuerda:La Iglesia no es solamente para los buenos o para aquellos que parecen buenos o se creen buenos; la Iglesia es para todos, y preferiblemente para los malos, porque la Iglesia es misericordia.

Y destaca que este tiempo de gracia y de misericordia nos hace recordar que ¡nada nos puede separar del amor de Cristo! (Cfr. Rm 8,39). Para quien esta inmovilizado en una cama de un hospital, para quien vive cerrado en una prisión, para cuantos están atrapados por las guerras, yo digo: miren el Crucifijo; Dios está con nosotros, permanece con ustedes en la cruz y a todos se ofrece como Salvador. Él nos acompaña, a todos nosotros, a ustedes que sufren tanto, crucificado por ustedes, por nosotros, por todos.

Dejen que la fuerza del Evangelio penetre en sus corazones y los consuele, les de esperanza y la íntima certeza que ninguno es excluido de su perdón. Pero ustedes pueden preguntarme: “Pero Padre, ¿Quién que ha hecho las cosas más malas en la vida, tiene la posibilidad de ser perdonado?” “¡Sí! Si: ninguno está excluido del perdón de Dios. Solamente quien se acerca a Jesús, arrepentido y con las aganas de ser abrazado”.

Por último el Papa Francisco precisó que en la cruz, el último acto confirma la realización de este diseño salvífico. Desde el inicio y hasta el final Él se ha revelado Misericordia, Jesús es de verdad el rosto de la misericordia del Padre. He invita a realizar una breve oración, “todos podemos hacerla durante la jornada muchas veces: “Jesús”. “Jesús”, simplemente. Hagámosla juntos tres veces, todos juntos, vamos: “Jesús”, Jesús, Jesús”. Y así háganlo durante todo el día. Gracias.


Redacción: Paola Andrea Galindo González