En su encuentro con los sacerdotes y consagrados de Milán, el Papa Francisco alertó contra el peligro de la “resignación” 

En la catedral, durante el encuentro con los sacerdotes y consagrados de Milán el Papa Francisco pidió ayudar a los jóvenes en la madurez, y aseguro que la alegría esfundamental para una buena evangelización

“Evangelizar es una alegría. Decía el gran Pablo VI en el más grande documento pastoral post conciliar que todavía hoy tiene actualidad: la alegría de la Iglesia es este evangelizar y nosotros tenemos que pedir la gracia de no perderla”. aseguró el pontífice

“Un evangelizador triste es uno que no está convencido de que Jesús es alegría, que Jesús te lleva alegría y que cuando te llama te cambia la Vida y te da alegría, te envía en alegría, en la Cruz, pero en alegría para evangelizar”, añadió.

Por otro lado, Francisco aseguró que se trata de un “desafío”. “No debemos temer los desafíos que existen”, aseguro que los desafíos nos ayudan a hacer que nuestra fe no sea ideológica.

Francisco también recordó que la sociedad actual es multiforme y explicó que la Iglesia tiene mucho que enseñar para una cultura de la diversidad.

Por otro lado, el Papa advirtió que el diácono es una vocación específica, una vocación familiar que reclama el servicio como uno de los dones característicos del pueblo de Dios.

Respecto a la pregunta realizada por una religiosa. El Papa pidió poner atención porque a veces cuando caemos en la resignación nos alejamos de la misericordia “El Señor es bueno y cuando una congregación religiosa no va por el camino del voto de pobreza le envía un ecónomo o una ecónoma dura que hace que se desmorone todo, y esto es una gracia”.


Redacción: Verónica Palacio