El capellán de Eternal Word Television Network (EWTN), P. Joseph Wolfe, reveló que la Madre Angélica –fundadora de la cadena de televisión católica– pasó por un dolor “de cruz” durante sus tres últimos días de vida. La religiosa clarisa partió a la Casa del Padre el 27 de marzo de este año, Domingo de Resurrección.

Durante el primer sermón de los funerales de la Madre Angélica el 29 de marzo, el P. Joseph Wolfe recordó que la Madre Angélica había solicitado a las religiosas de su congregación que hicieran lo que tuvieran que hacer para mantenerla viva, sin importar cuánto sufrimiento afronte, pues cada día era “un acto más de sufrimiento para Dios”.

El sacerdote destacó que “muchos de nosotros no pensaríamos de esa forma”, pues “nosotros pensaríamos ‘sácame de aquí’. Lo que no se toma en cuenta aquí es el amor de Dios”.

“Este es el poder más grande sobre la tierra, el amor de Dios que nos llega en Jesucristo Nuestro Señor”, dijo, y esto “fue algo que la Madre entendió. Ella quiso corresponderle con amor”.

La Madre Angélica fundó EWTN en 1981, con solo 200 dólares. La cadena televisiva transmite hoy 24 horas al día a más de 258 millones de hogares en todo el mundo.

En Nochebuena de 2001, la religiosa sufrió un accidente cerebrovascular, debido al cual pasó los últimos años de su vida en cama y mayormente sin la capacidad de hablar.

En Viernes Santo, recordó el sacerdote, escuchó a una de las personas encargadas del cuidado de la Madre Angélica y a una de las religiosas que “la Madre comenzó temprano en la mañana producto del dolor que tenía. Ella tenía una fractura en sus huesos debido al tiempo que había pasado postrada en cama. Ellos dijeron que podías escuchar por los pasillos que ella estaba llorando en Viernes Santo debido a lo que estaba pasando”.

“Estas dos personas me dijeron que tenía un dolor insoportable (excruciating pain, en inglés). Bien, ¿saben de dónde viene la palabra “excruciating”? ‘Ex’, de, ‘cruce’, de cruz”.

Toda la vida de la Madre Angélica “realmente estuvo marcada con el sufrimiento”, indicó el sacerdote.  “No pensamos en ella como alguien que estaba abatida en su sufrimiento, sino que nos dio valor en nuestros propios sufrimientos”.

“Después de dar las 3 en punto del Viernes Santo, ella estaba más calmada, estaba más tranquila”

En Sábado Santo, dijo, “también la visité. Tenía este deseo de agradecerle. Nos hemos beneficiado con su testimonio, su enseñanza”.

“Así que le di un beso en la frente. En un cierto punto ese día ella abrió mucho los ojos y me coloqué en una posición para mirarla a los ojos. Le dije ‘Madre, quiero agradecerle por el testimonio de su fe. Quiero agradecerle por enseñarnos cómo amar más a Jesús’. Porque ese era realmente el corazón de su mensaje, ¿no? Que Jesús te ama. Él nos llamó a ser grandes santos. No perder la oportunidad de compartir este amor. Así que le agradecí por enseñarnos a todos a amarlo más”.

El capellán de EWTN se retiró luego para celebrar la Vigilia Pascual en la noche del sábado, en el Santuario del Santísimo Sacramento.

A la mañana siguiente, alrededor de las 5:30, le avisaron que la Madre Angélica estaba muy mal y le pidieron que fuera.

“Fui, las hermanas ya estaban ahí” y comenzó a preparar el rito de la extremaunción.

“La ungí, hice la letanía de los moribundos, le di el perdón apostólico que la Iglesia da a alguien que está muriendo, y las hermanas rezaron el oficio Divino alrededor de su cama, la oración de la mañana”.

El P. Wolfe explicó que “el hecho de que la muerte de la Madre ocurriera en Domingo de Resurrección significa que litúrgicamente tenemos que hacer ciertas cosas”, como “estar cantando aleluyas”.

“Nuestro Oficio Divino no puede ser el oficio para los muertos, tiene que ser el oficio para la octava de Pascua. Pero saben, estoy feliz de eso. Podemos estar cantando aleluyas por todo lo que ella nos ha dado a muchos de nosotros. Así que las hermanas rezaron el Oficio Divino alrededor de su cama. Yo me uní para su oración de la mañana”.

Para las 10:30 de la mañana el P. Paschal (Mary) celebró la Misa en su habitación y ella recibió la preciosa sangre, Viaticum, el alimento para su viaje”.

A las 3 de la tarde, “la hora de la misericordia”, el P. Wolfe fue a visitar a la Madre Angélica acompañado del P. Miguel Mariae. “habíamos terminado de rezar la Coronilla de la Divina Misericordia. Todos continuamos rezando en silencio alrededor de su cama. Entonces fue poco antes de las 5:00 p.m. que ella fue a la Casa del Padre. Tomó su último aliento”.

El funeral de la Madre Angélica se realizará el 1 de abril. Tras la celebración de la Misa en el Santuario del Santísimo Sacramento, se realizará un breve rito de exequias y se colocará su cuerpo en la cripta del templo.

(Ewtn Noticias)

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