Los comerciantes de la zona fronteriza fueron los primeros en expresar sus inconformidades por las pérdidas que ha dejado la decisión tomada la semana pasada, por el presidente venezolano Nicolás Maduro.

El primer mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, decidió este sábado mantener cerrada la frontera con Colombia y Brasil hasta el 2 de enero, quien también prorrogó la vigencia de los billetes de 100 bolívares en el país. La medida fue tomada, según Maduro, para combatir las “mafias”que acechaban a esta zona fronteriza.

Por su parte los comerciantes de la Guajira y Cúcuta manifestaron las grandes pérdidas que ha causado el cierre, pues el 90% de sus ventas provienen de los ciudadanos venezolanos.

Igualmente algunos ciudadanos del país vecino, como protesta a las medidas de su presidente, saquearon más de 100 establecimientos comerciales, lo que dejó más de 100 detenidos y cinco fallecidos en el sur de Venezuela.

La falta de efectivo, escasez de alimentos y medicinas y una inflación de tres dígitos son algunos de los males que padecen los ciudadanos de Venezuela.

 

Frente a las acusaciones dadas por el mandatario venezolano el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, rechazó este domingo los comentarios del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y dijo que con “mentiras” y “ofensas” no se resuelven las crisis.

“Cúcuta no es ciudad de mafiosos. Pueblo cucuteño ha sido solidario con venezolanos en frontera. Con ofensas y mentiras no se resuelve crisis”, escribió el ministro Cristo en su cuenta de Twitter.


Redacción: Verónica Palacio