El Padre  Samuel Bonilla, hizo una reflexión en un video sobre las personas que tienen un “sacerdote favorito” solo porque “habla bonito”.

Al inicio del vídeo el sacerdote cuenta una anécdota: “una señora fue a su parroquia y le dijo que no estaba de acuerdo en que había que ir a la Iglesia por Cristo y que no importa el sacerdote. Más bien afirmó que iba a los templos donde estaban los sacerdotes que no duermen, no aburren, que animan, que realmente tienen ese carisma de predicar”.

El padre hizo la pregunta ¿Será bueno tener un sacerdote preferido? ¿Será malo admirarlo o preferirlo? La respuesta es “no, no tiene nada de malo”.

El sacerdote aseguró que el problema esta  “quedarse solo con lo bonito que me dicen y que eso no me mueva a la conversión”.

Como ejemplo El P. Sam señaló al rey herodes, ya que el Evangelio narra que este admiraba, escuchaba y respetaba a Juan el Bautista. Sin embargo, nunca puso en práctica los consejos.


Redacción: Verónica Palacio