El Papa Francisco autorizó la canonización del “niño cristeroJosé Sánchez del Río, un joven de 14 años asesinado durante el conflicto religioso que comprendió los años de 1926 a 1929.

La vida y testimonio de este joven mártir quedó registrada en un largometraje del año 2012 que que narra la guerra civil mexicana (1929–1929), conocida como ‘Cristera’ y cuyos personajes son varios de los beatificados por Benedicto XVI y canonizados por Juan Pablo II.
Según informó El Vaticano, el Pontífice aprobó un milagro atribuido a la intercesión del adolescente, que ostentaba el título de beato, el penúltimo paso antes de su reconocimiento como santo de la Iglesia católica.

El 6 de febrero de 1928, durante una batalla, el muchacho dio su caballo al general y así lo salvó, quedando él prisionero de las tropas gubernamentales.

Tras cuatro días de cautiverio, los hombres del ejército federal lo sacaron de la parroquia donde estaba preso, le cortaron las plantas de los pies y lo condujeron descalzo por las calles de Sahuayo hasta el Panteón Municipal.

El ‘niño cristero’, fue declarado beato junto con otros 11 mártires mexicanos el 20 de noviembre de 2005, durante una ceremonia en el Estadio Jalisco de Guadalajara presidida por el cardenal José Saraiva Martins, entonces prefecto para las Causas de los Santos del Vaticano.

 

Redacción de Internet

 

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