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En la inauguración en Roma del Programa Mundial de Alimentos (PAM), el Papa Francisco pidió acabar de manera definitiva con el hambre en el mundo y desnaturalizar la miseria.

El Pontífice hizo un llamado de atención al indicar que poco se mira a un lado ante el sufrimiento de los demás y estos hechos, estas tragedias son visto como algo “natural”.

El Santo Padre destacó la misión que desarrolla el PAM “a fin de buscar cada día vías nuevas y eficaces para derrotar la malnutrición y el hambre que sufren tantos seres humanos en diversas partes del mundo”.

En su discurso Francisco puntualizó “el hambre es una de las mayores amenazas a la paz y a la serena convivencia humana”.

“Cada uno de nosotros, con la responsabilidad que tiene, debe actuar en la medida de sus posibilidades para alcanzar una solución definitiva a esta miseria humana, que degrada y merma la existencia de un número muy grande de hermanos y hermanas nuestras. Y, a la hora de ayudar a cuantos la padecen cruelmente, nadie sobra ni puede limitarse a presentar una excusa, pensando que es un problema que le sobrepasa o que no le afecta”, indicó Francisco.

Asimismo precisó que no se refiere a cuestiones materialistas. Se trata ante todo de un compromiso moral, que permita mirar con responsabilidad a la persona que está a mi lado. “El desarrollo humano, social, técnico y económico es el camino necesario para asegurar que cada persona, familia, comunidad o pueblo pueda afrontar sus propias necesidades”.

Y finalizó invitando a las personas a incluirlo en sus oraciones:  “Les ruego que recen por mí, cada uno en su interior, o al menos que cuando piensen en mí lo hagan en positivo. Mucho lo necesito”.


Redacción Paola Andrea Galindo /Contenido Radio Vaticana