El pontífice aseguró que para llegar a la paz hay que pasar por tribulaciones y por la cruz.

En la homilía oficiada por el Papa Francisco el pontífice afirmo que una paz sin la Cruz no es la paz de Jesús y recordó que sólo el Señor puede darnos la paz en medio de las tribulaciones la paz verdadera no podemos fabricarla nosotros es un don del Espíritu Santo.

Francisco desarrolló su reflexión a partir de las palabras que Jesús dirigió a sus discípulos en la Última Cena “Les dejo la paz, les doy mi paz”.

El Papa se detuvo en el significado de la paz que otorga el Señor, valiéndose también de la luz que arroja el pasaje de los Hechos de los Apóstoles en la Primera lectura del día de hoy, que narra las muchas tribulaciones sufridas por Pablo y Bernabé en sus viajes para anunciar el Evangelio.

Francisco se pregunto “¿Esta es la paz que da Jesús?”, a su interrogatorio el pontífice se contesto “Jesús resalta que la paz que Él dona no es como la que da el mundo. El mundo quiere una paz anestesiada para no hacernos ver la Cruz”

“La paz que nos ofrece el mundo sin tribulaciones es una paz artificial, una que se reduce a la tranquilidad. y una paz que sólo mira a las propias inseguridades”. Una tranquilidad que nos vuelve “cerrados que hace que no se vea más allá”.

Francisco finalizo afirmando que  la paz de Dios es un don que nos hace ir adelante y que se ofrece todo según la voluntad del Padre y sufre, pero no le falta el consuelo de Dios.


Redacción: Paz Estéreo