El Papa Francisco desde la capilla de la Casa Santa Marta envió un mensaje  a los jóvenes: “Querría decir a los chicos y a las chicas de hoy que no se sienten a gusto –‘no son tan felices por esta cultura del consumismo, del narcisismo…’: ¡Miren el horizonte! Miren allí, ¡miren a nuestros misioneros!”.

El Pontífice pidió dar gracias por los misioneros que tiene la Iglesia y animó a los jóvenes a dar su vida por el Evangelio, hasta “quemarla” si hiciera falta por amor a los demás.

 

“Oren al Espíritu Santo para que les de fuerzas para ir lejos, a ‘quemar’ la vida. Es una palabra un poco dura, pero la vida vale la pena vivirla. Pero para vivirla bien, ‘quemarla’ en el servicio, en el anuncio, e ir adelante. Y esta es la alegría del anuncio del Evangelio”, pidió.

 

El Papa destacó que una cualidad del misionero es la “docilidad” y pidió que “más que las insatisfacciones” que atrapan “a nuestros jóvenes de hoy” la voz del Espíritu Santo “les lleve a ir más allá, a ‘quemar’ la vida por las causas nobles”.

Francisco expuso que la llamada de Dios a evangelizar “quema” y provoca que “muchos jóvenes, chicos y chicas, hayan dejado la patria, la familia y se vayan lejos, a otros continentes a anunciar a Jesucristo”.

Después, reflexionó sobre la lectura de la liturgia del día de los Hechos de los Apóstoles que cuenta la despedida de Pablo a la comunidad de Mileto. “Creo que este pasaje evoca la vida de nuestros misioneros”, señaló.

 

“Iban fortalecidos por el Espíritu Santo: ¡una vocación!”. “Y cuando, en esos lugares, vamos a los cementerios, vemos sus lápidas: muchos han muerto jóvenes, con menos de 40 años. Porque las enfermedades del lugar no estaban preparados para soportarlas. Han dado la vida jóvenes: han ‘quemado’ la vida”.

 

“Pienso que ellos, en ese último momento, lejos de su patria, de sus familias, de sus seres queridos, habrán dicho: ‘¡Ha valido la pena todo lo que he hecho!’”.

Después añadió: “El misionero va sin saber qué lo espera”. “Sabe que no será fácil la vida, pero va adelante”.

“Nuestros misioneros son héroes de la evangelización de nuestro tiempo”, subrayó. “Europa, que ha llenado de misioneros otros continentes… Y estos se iban sin volver… Creo que es justo que le demos gracias a Dios por su testimonio. Es justo que nos alegremos de tener estos misioneros, que son verdaderos testimonios”.

“Pienso cómo habrá sido su último momento: ¿Cómo habrá sido su despedida?”, se preguntó de nuevo. “Anónimos, se han ido…. Otros mártires y esto quiere decir que ofrecieron su vida por el Evangelio. ¡Son nuestra gloria estos misioneros!, ¡la gloria de nuestra Iglesia!”.

 

 


 

(Fuente: Aci Prensa)


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