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El Papa Francisco se reunió este miércoles con 200 pobres, y les pidió rezar por la conversión de  los ricos, de los indiferentes y de los que poseen dureza en el corazón. Esta reflexión la hizo desde el Aula Pablo VI, y aseguró: “los pobres son el tesoro de la Iglesia”.

Recalcó el Sumo Pontífice “Les pido que oren por los culpables de su pobreza para que se conviertan. Oren por muchos ricos que se visten de púrpura y hacen fiesta con grandes banquetes, sin darse cuenta de que a sus puertas hay tantos Lázaros ansiosos de lavarse y comer en sus mesas”.

En su discurso, el Santo Padre invita también a orar por los sacerdotes y por todos aquellos que viendo a un necesitado, siguen su camino y no son misericordiosos. “sonríanle desde el corazón, deseenle el bien, pidan a Jesús para que se conviertan”.

El Evangelio  que retomó de Mateo 5, 6 y 7. El Papa sostuvo que “Jesús fue muy severo y reprendió vigorosamente a las personas que no acogen el mensaje del Padre”. Y así, recordó: “bienaventurados los pobres, los que tienen hambre, los que lloran, los que son odiados y perseguidos”.

Así prosiguió citando cada una de las frases en la que Jesús hace un llamado a la conversión de los ricos e indiferentes.

“¡Ay de los ricos, de los sabios, de los que ahora ríen, de aquellos a los que les gusta ser adulados, de los hipócritas. Les doy la misión de orar por ellos para que el Señor cambie sus corazones”.

 

Francisco también dirigió sus palabras hacia aquellos que ayudan a estas personas y las acompañan: “es la vida compartida con los pobres que nos transforma y nos convierte”.


Redacción: Paola Andrea Galindo González /
Con información del Vaticano