(Foto: Zenit)

Un grupo de niños ha tenido la suerte esta mañana de acompañar al Santo Padre Francisco en el papamóvil durante todo el recorrido por la plaza de San Pedro, antes de comenzar la audiencia general de este miércoles. Los pequeños han saludado junto con el Papa Francisco a los miles de fieles allí reunidos. Venidos de todos los rincones del mundo, los peregrinos han recibido la llegada del Pontífice con entusiasmo y alegría, agitando sus banderas y carteles con mensajes de cariño y cercanía.

Antes de comenzar la catequesis, el Papa ha saludado a un grupo de parejas que celebra el 50 aniversario de matrimonio: “Eso sí es el vino bueno de la familia”, ha asegurado Francisco. Del mismo modo ha dicho que “el vuestro es un testimonio que los recién casados, a quienes saludaré después y los jóvenes tienen que aprender. Un bonito testimonio, gracias”.

Esta semana, el Santo Padre ha reflexionado sobre las bodas de Caná. En el resumen hecho en español ha recordado que en este primer milagro, “Jesús comienza sus signos, revelando el amor del Padre y la profundidad de su relación con los hombres”. Así, ha indicado que “se manifiesta como esposo del Pueblo de Dios, y nos une a él con una nueva alianza de amor, que nosotros, su familia, tenemos que custodiar y extender a todos”.

El Pontífice ha proseguido indicando que “en este contexto de la alianza, es importante la observación que María hace a Jesús de que falta vino, este es un elemento típico del banquete mesiánico y simboliza la abundancia del banquete y la alegría de la fiesta”. De este –modo ha añadido– Jesús, al convertir el agua de las purificaciones rituales en vino nuevo, realiza un gesto elocuente: transforma la ley de Moisés en Evangelio portador de alegría.

Por otra parte, el Santo Padre ha señalado que María dijo: “Hagan todo lo que él les diga”. Estas palabras “confían una nueva misión a la Iglesia, y configuran el programa de vida del cristiano que se concreta en servir al Señor, escuchando su Palabra y poniéndola en práctica, acercándose siempre a tomar de esta fuente el vino bueno, que nunca deja de brotar del costado traspasado de Cristo”.

A continuación, ha saludado a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Así, ha deseado que “recibiendo del corazón de Jesús la gracia que nos salva, hagamos de nuestra vida cristiana una continua respuesta de amor a Dios, nutriéndonos de su palabra de vida y compartiendo con todos el vino nuevo de la alianza”.

El Santo Padre ha dirigido hoy en la audiencia un saludo especial a la Acción Católica Italiana que hoy lanza la experiencia de oración “Un minuto por la paz”, que culmina con la celebración eucarística en la Basílica del Santo Espíritu en Sassia.

Para finalizar, ha exhortado  a los jóvenes, los enfermos y los recién casados a “rezar con particular intensidad a los Sagrados Corazones de Jesús y María para que nos enseñen a amar con plena devoción a Dios y el prójimo”.


(Zenit.org)

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