El Papa Abre El Congreso Diocesano En La Catedral De Roma

Este 4 de agosto el Papa Francisco llega a la “Porciúncula” en Asís.

Para esta Iglesia Francisco de Asís, el santo mendigo de Dios, consiguió del mismo Papa, en aquel tiempo, lo que hoy se llama el “Perdón de Asís“; la indulgencia para los que la visiten, se confiesen, comulguen y recen por el Papa.

Al dar su bienvenida  a la Orden de los Predicadores, tras el Capítulo general que celebraron en la ciudad italiana de Bolonia, el primer jueves de agosto y a pocas horas de su visita a la tierra de San Francisco, el Papa Bergoglio les dijo ante todo que este día bien podía describirse como el de “un  jesuita entre frailes”, porque a la mañana – explicó – estoy con ustedes, “y a la tarde en Asís con los franciscanos”.

Tras destacar que después de su Capítulo, “desean reavivar sus raíces junto al sepulcro del santo Fundador”, el Santo Padre se refirió al octavo centenario de su fundación, que los conduce a hacer memoria de hombres y mujeres de fe y letras, de contemplativos y misioneros, mártires y apóstoles de la caridad, que han llevado la caricia y la ternura de Dios por doquier, enriqueciendo a la Iglesia y mostrando nuevas posibilidades para encarnar el Evangelio a través de la predicación, el testimonio y la caridad: tres pilares – dijo – que afianzan el futuro de la Orden, manteniendo la frescura del carisma fundacional.

Además, Francisco les recordó que “Cristo nos interpela”. Y les dijo que “cuanto más se salga a saciar la sed del prójimo, tanto más seremos predicadores de verdad, de esa verdad anunciada por amor y misericordia, de la que habla santa Catalina de Siena”.

“En el encuentro con la carne viva de Cristo – afirmó el Pontífice al concluir – somos evangelizados y recobramos la pasión para ser predicadores y testigos de su amor. Y nos libramos –  añadió – de la peligrosa tentación, tan actual hoy día, del gnosticismo”.


Redacción Paz Estéreo