En su homilía matutina el Papa Francisco afirmó que la corrupción se encuentra en el origen de las principales violaciones contra los derechos humanos y la dignidad de las personas.

Francisco señaló que la corrupción se encuentra en el origen de la explotación y tráfico de personas, una situación que deteriora y degrada el valor de los derechos humanos de las personas en el mundo.

“La corrupción es el arma y el lenguaje más común de las mafias y de las organizaciones criminales del mundo”, aseguró.

También dijo  “la corrupción sustituye el bien común por un interés particular que contamina toda perspectiva general”. La corrupción “nace del corazón corrupto y es la peor plaga social porque genera gravísimos problemas y crímenes que afectan a todos”.

Explicó que la corrupción se produce cuando se rompe la triple relación del hombre con Dios, “El corrupto asume la actitud triunfalista del que se siente más inteligente y más astuto que los otros. Sin embargo, la persona corrupta no se da cuenta de que se está construyendo su propia cárcel. Un pecador puede pedir perdón, un corrupto se olvida de pedirlo”.

El Papa advirtió también que la corrupción de la Iglesia “es la mundanidad espiritual, la tibieza, la hipocresía, el triunfalismo, el hacer prevalecer solo el espíritu del mundo sobre nuestra vida, el sentimiento de indiferencia”.

Finalmente el Pontífice invito a “Debemos trabajar todos juntos, cristianos y no cristianos, personas de todas las creencias y no creyentes, para combatir esta forma de blasfemia, ese cáncer que se lleva nuestras vidas. Es urgente tomar conciencia, y para eso, necesitamos educación y cultura misericordiosa, necesitamos cooperación por parte de todos en función de las posibilidades de cada uno, y los propios talentos, la propia creatividad”.


Redacción: Verónica Palacio