Fotografía Aciprensa

El Papa Francisco, en su catequesis de la Audiencia General del miércoles, habló de la esperanza que necesita el mundo de hoy, y de la fuerza que debemos buscar al señor 

“La vida es con frecuencia un desierto, y es difícil caminar en él, reconoció el Santo Padre, pero si nos apoyamos en Dios, puede llegar a ser hermosa y ancha como una autopista. Basta con no perder la esperanza, basta con seguir creciendo, siempre, a pesar de todo”.

El santo padre hizo un llamado para que todos nos centremos en la fe del señor porque “son los pequeños, que se han hecho grandes por medio de la fe, los que saben esperar. Ellos son los que transforman el desierto del exilio, la soledad desesperada, el sufrimiento, en una carretera plana sobre la que caminar para cumplir con la gloria del Señor”.

“Esperemos la venida del Señor, y cualquiera que sea el desierto de nuestra vida, se convertirá en un jardín florido, afirmó en el Aula Pablo VI del Vaticano, Con esta catequesis, Francisco comenzó un nuevo ciclo sobre el tema de la esperanza cristiana, y ahora, especialmente en este tiempo de Adviento, es importante reflexionar sobre la esperanza”.

Francisco concluyo “El consuelo, para el pueblo, comienza con la posibilidad de caminar por el sendero de Dios, un sendero nuevo y transitable, un sendero para atravesar el desierto, para poder atravesarlo y regresar a nuestra patria”


Redacción: Verónica Palacio