El Papa Francisco recordó a los sacerdotes porque es importante e indispensable motivar los silencios durante la liturgia.

Durante la Audiencia General celebrada en el aula Pablo IV del vaticano, el santo padre reflexiono sobre la importancia de guardar los silencios durante la liturgia durante la celebración eucarística, invitando así a los sacerdotes a cuidar estos importantes momentos “Recomiendo vivamente a los sacerdotes que observen este momento de silencio, que sin quererlo podemos arriesgarnos a descuidar”.

“En la liturgia, la naturaleza del santo silencio depende del momento específico”, y explicó que, durante el acto penitencial, ese silencio ayuda al recogimiento, mientras que tras la lectura o tras la homilía el silencio llama a meditar brevemente sobre aquello que se ha escuchado. Asimismo, después de la comunión, la oración favorece la oración interior de agradecimiento.

El santo padre también dijo que es importante escuchar nuestro ánimo y de abrirlo después al Señor: “Tal vez hemos tenido unos días de cansancio, de alegría, de dolor y queremos compartirlo con el Señor y pedir su ayuda, o pedirle que permanezca cercano a nosotros”.

Puede que “queramos pedirle por familiares o amigos enfermos, o que estemos atravesando pruebas difíciles”, o simplemente “pedirle por la Iglesia y por el mundo. Para eso sirve el breve silencio antes de que el sacerdote, recogiendo las intenciones de cada uno, dirija en Voz alta a Dios, en nombre de todos, la oración común que concluye los ritos de introducción, y haciendo la ‘colecta’ de las intenciones individuales”.


Redacción: Cristian Camilo Trujillo