Primera audiencia general de agosto en el Aula Pablo VI del Vaticano - ANSA

En la catequesis de este miércoles el Papa Francisco reflexionó sobre su viaje a Polonia.

Desde el Aula Paulo VI, el Santo padre ha retomado la primera audiencia del mes y se refirió a su más reciente viaje con motivo de la JMJ Cracovia:

“Después de 25 años, la Jornada Mundial de la Juventud vuelva a ese país, con un signo de esperanza para los nuevos desafíos del mundo: la fraternidad”. Por eso, ha explicado que “venidos de 180 países, los jóvenes han hecho ondear juntas todas sus banderas, incluso las de naciones en conflicto, en una fiesta de color, un mosaico de fraternidad”. Han compartido –ha precisado– la alegría de estar juntos, para derramarla por todas partes con las obras de misericordia. “Gracias a todos los jóvenes que han venido y a todos los que se han unido a nosotros”, ha señalado Francisco.

El Papa ha aseverado que la JMJ “es un llamado al mundo, que se ha hecho elocuente en el silencio de Auschwitz”.Y ha precisado que en la oración, las almas de los que allí sufrieron, de los que allí dieron testimonio de la misericordia de Dios, le han hecho “comprender el valor de recuerdo, como advertencia para que el odio y la violencia no triunfen”.

Al concluir su intervención, el Papa recordó que también este viaje tenía el horizonte del mundo, un mundo llamado a responder a los desafíos de una guerra “a pedazos” que lo está amenazando. De ahí que el gran silencio de su visita a Auschwitz y Birkenau ha sido más elocuente que cualquier palabra.


Redacción Paz Estéreo