La confesión es el sacramento en el cual por medio de la absolución del sacerdote, se recibe el perdón de nuestros pecados si nos confesamos y nos arrepentimos.

Con la confesión obtenemos gracias y favores especiales, que nos devuelven la gracia santificante y amistad con Dios, también nos da fuerzas para evitar el pecado y rechazar aquellas tentaciones que nos alejan de nuestro sacramentos.

Por esto debemos cumplir con algunas condiciones muy pertinentes para una buena confesión, como:

  • Hacer un examen de conciencia
  • Sentir el dolor de  haber pecado
  • Fijarnos el propósito de no volver a pecar
  • Decir con sinceridad y corazón los pecados al confesor
  • Cumplir la penitencia.

 

Acercándonos a Dios a través de estos pasos, sentiremos su misericordia con un corazón sediento de su perdón, porque la confesión es un sacramento consolador altamente personal donde Jesucristo sale al encuentro de los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

El Pbro. Carlos Augusto Cardona Cortes, director de la Estación Radial Paz Estéreo, comparte con nosotros el significado de la confesión, donde la penitencia y la reconciliación son los actos que establecen una base para una apropiada confesión.

 

¿Cuándo debo confesarme?

Hay que tener en cuenta que la confesión, es necesaria para la reconciliación con Dios cuando se le ha ofendido con un pecado grave, por ello se aconseja acudir a ella de manera frecuente para renovar e incrementar la gracia santificante del Espíritu Santo.

Debemos arrepentirnos delante de Cristo, entregarle todos los pecados cometidos y tomar la decisión de no volver a pecar, para ello debemos ponernos en la presencia de Dios y pedirle luz, para que al momento de la confesión nuestros pecados sean dichos de manera sincera y arrepentida asumiendo la responsabilidad de nuestros actos.

 

Y ¿Qué ocurre cuando me confieso?

  • Llega la reconciliación con Dios, donde obtenemos con seguridad su perdón.
  • Nos llenamos de gracia
  • Quedamos preparados para recibir la comunión eucarística
  • La calidad de nuestra vida cristiana se renueva
  • Nuestra fortaleza espiritual se reafirma, conforme a la voluntad de Dios para no volver a pecar.

oracion

Oración para la confesión

Dios mío he pecado, y soy culpable ante Ti,

dame el valor para confesarte mi falta en lo secreto de mi corazón,

ilumina a mi confesor para que me guíe con seguridad en este camino aumenta mi humildad, hazla más auténtica,

líbrame de mi pecado y perdona el dolor por haberte ofendido y por haber ofendido a mi prójimo, mi vida pongo en tus manos.

Amén


Redacción: Cristian Camilo Cuéllar Trujillo

 

 

 

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