El Papa Francisco envió sus sentidas condolencias por el trágico accidente de tránsito ocurrido en Salta (Argentina) en el que fallecieron 43 miembros de la gendarmería nacional.

El accidente ocurrió alrededor de las 2:00 a.m. por causas aún no determinadas. El bus en el que iban 51 gendarmes viajaba desde Santiago del Estero hacia Jujuy. Al cruzar el puente del arroyo Balboa el chofer perdió el control del vehículo y se desbarrancó.

Según informa el diario Clarín, el ministro de Salud  de Salta, Oscar Villa Nougues, confirmó que han sido 43 los gendarmes fallecidos en el accidente ocurrido cerca de Rosario de la Frontera en Salta.

La Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, está en el lugar tras viajar esta mañana acompañada por el Secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, y el Director Nacional de Gendarmería, comandante general Omar Ariel Kannemann, según indica un comunicado oficial.

 

El telegrama de la Santa Sede señala que “el Santo Padre, profundamente afligido al conocer la dolorosa noticia del accidente de autobús en el que viajaban miembros de la Gendarmería Nacional, ocurrido en la provincia de Salta, y que ha causado numerosas víctimas, ofrece fervientes sufragios al Señor por el eterno descanso de los fallecidos”.

 

“Ruego también a vuestra excelencia que transmita el sentido pésame a los familiares de los que han perdido la vida, así como su cercanía a los heridos y afectados por el trágico suceso”, añade el texto.

“En estos momentos de dolor, el Papa Francisco imparte la bendición apostólica, como signo de esperanza en el Señor Resucitado”, concluye.

 

El texto está firmado por el Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Pietro Parolin, y ha sido enviado al Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Mons. José María Arancedo.

 

Los obispos de la CEA también expresaron sus condolencias en un comunicado en el que señalan que “comprometemos nuestras oraciones para que el Señor reciba a estos hijos suyos y dé consuelo cristiano a sus familiares, amigos y todos los miembros de la fuerza. También encomendamos los heridos a Dios y rezamos por su pronta recuperación”.

 

 

Aciprensa

 

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