El presidente de Fenalco defendió a las grandes superficies. Dijo que están dispuestas a que el organismo de control revise las condiciones en que fijan los precios, al insistir en que la queja de Iragorri no es precisa. Para él, los altos costos son culpa de ‘El Niño’.

De “total y absolutamente desmesurado” calificó el presidente de Fenalco, Guillermo Botero Nieto, al ministro de agricultura Aurelio Iragorri, luego de las declaraciones que le dio a EL TIEMPO este domingo, en las que señala que, en parte, los supermercados son los responsables de la carestía de los alimentos en el país.

En una entrevista con Yamid Amat, el Ministro señaló que, sumado a los efectos en el campo del fenómeno del Niño y la devaluación, pasa que tanto los intermediarios como los comercializadores de alimentos también son responsables de la carestía.

 

El país importa 10 millones de toneladas de alimento al año, y el mayor valor del dólar se lo trasladaron al consumidor final. Le incrementaron el precio al producto por el tipo de cambio como consecuencia de la devaluación. Cuando uno habla con los productores nacionales, les siguen pagando lo mismo que antes. Pero, para sorpresa, los productos nacionales están más caros en el mercado”, fue uno de los argumentos de Iragorri.

 

El Ministro también aseguró que para enfrentar el problema pedirá la intervención a la Superintendencia de Industria y Comercio.

El jefe de la cartera agrícola puso el valor de la papa como ejemplo de los incrementos que estarían haciendo las grandes superficies, al señalar que la carga (dos bultos), que tiene un valor de 80.000 pesos, en un supermercado se consigue a 400.000.

Botero, por otro lado, inició la defensa de los empresarios de las grandes superficies con este punto, al indicar que, en el tema de la papa, durante los últimos doce meses las mediciones del Dane indican que “el índice de precios al productor ha tenido un incremento del 44,3 por ciento, mientras que el índice de precios al consumidor ha sido del 30,27”.

 

Entonces ahí comienza uno a ver que él no tiene tanta razón. Le ha subido más el precio al productor que al consumidor. O sea que el comercio está haciendo un esfuerzo para no trasladarles estos precios a los consumidores”, aseguró.

 

Señaló que no es acertado comparar los precios de un producto como la papa en una gran superficie frente a los que se determinan en una central de abastos.

Según explicó, para que llegue a los supermercados, esa papa es seleccionada y sometida a un proceso de empaque con el fin de que quede en estándares acordes a una oferta atractiva para sus clientes.

El líder gremial también señaló que las utilidades netas de las grandes superficies sobre su volumen total de venta no alcanzan el 2,5 por ciento. “Está entre el 2 y el 2,5 por ciento. Que no nos vengan a decir que especulamos”.

 

Y añadió: “Bienvenida la amenaza de la denuncia ante la Superintendencia de Industria y Comercio. Que investiguen, a ver si el comercio es el causante”.

 

El presidente de Fenalco también hizo énfasis en la baja participación de los supermercados en el mercado de los alimentos, al detallar que las cadenas orientan la mayoría de sus ventas a otro tipo de productos y al hecho de que en la gran mayoría de municipios del país, “en al menos la mitad”, no hay supermercados de las grandes cadenas.

El exsenador y empresario Fuad Char, fundador del Grupo Olímpica, se sumó en este punto al presidente de Fenalco al explicar que los alimentos en las grandes superficies representan, como máximo, el 25 por ciento de las ventas.

Sobre los precios de la carne, que Iragorri dice en la entrevista que “un kilo vale 4.000 pesos en la finca y 16.000 o más en el supermercado”, el empresario respondió que “el Ministro no tiene ni idea de cómo se desarrolla el precio”.

 

“Con la carne, usted compra un novillo de 500 kilos, a 4.000 pesos el kilo. Cuando lo sacrifica, los 500 se convierten en 250 kilos de carne, y de esos el 60 por ciento es carne y el resto, costillas y huesos, de tal suerte que nosotros vendemos la carne de primera a 12.000 pesos el kilo; la costilla, a 6.000 (…). Eso, en promedio, vendemos ese animal en 9.800 pesos el kilo”, explicó.

 

Para Char, en sus apreciaciones, el Ministro recibió una información equivocada. “A mí me parecieron unas declaraciones bastante peligrosas, echándonos la culpa a los supermercados como los responsables de la inflación. Eso no es así. Desafortunadamente, estamos viviendo una situación difícil en el manejo de la economía en el país”, concluyó.

 

(Tomado de: Portafolio.co)

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