(Foto Internet)

Teresa de Jesús responde a nuestra carta. Es como un resumen de sus escritos, siempre vivos y actuales. Hasta con un poquito de sabor a castellano antiguo.

Como veréis, contesta a nuestras cuatro preguntas.

Estas páginas aunque pueden leerse de un tirón, son para releerlas y meditarlas muchas veces. Son trozos sabrosos, que durante siglos han llevado a muchísimas personas por el camino de la perfección.

Hermanos y amigos míos:

La gracia del Espíritu Santo sea con vosotros.

Después que he leído vuestra carta y pareciéndome buenos vuestros deseos y sinceras vuestras intenciones, he tomado el propósito de escribiros.

Mucho alabo a su Majestad que se ha servido despertar en vuestros corazones estas inquietudes y esta hambre de conocerlo y servirlo, en estos tiempos en que, como en los míos, está todo harto desquiciado.

Quiera el Señor acierte yo a decir algo de lo mucho que aquí se podría para responder vuestras preguntas.

Todo irá con mayor brevedad de lo que las materias requieren, pero procuraré decir lo bastante para despertar en todos deseos de mayor perfección. Pues nada hay tan dichoso y útil, aun para la vida terrena, como la virtud; y ella es el camino para el cielo.

A los que tengan mayores deseos, remito a los otros escritores que en vida escribí. En ellos todo va declarado con mayor extensión y claridad, y de ellos extracto lo que aquí diré.

Y para mayor inteligencia, responderé a vuestras preguntas por separado y por el orden que van en vuestra carta.

Tomo por ayuda a la gloriosa Virgen María, Madre de Jesús y madre nuestra y pido a ella que explique a cada uno, en su corazón, lo que aquí no vaya bien declarado, o no vaya conforme a la necesidad de cada uno.

En el cielo y en la tierra sea siempre Dios loado. Amén.

Respuesta primera

Declárase como sólo Dios puede llenar nuestro corazón. dice en que consiste amarle de verdad. Se explica cómo hemos de hacer para tratarle.

Dilema: ¿Dios? ¿Mis caprichos?
No me extraño mucho de lo que me decís: que os cuesta todo lo que se refiere a Dios y que no acertáis a tratarle. eso mismo me acaeció a mi algunos años.

Muy muchas veces, cuando iba a la oración, todo era esperar que se acabase la hora. Cualquier trabajo que se me pusiera delante lo acometiera de mejor gana que recogerme a hacer oración.

Y es que quería compaginar dos contrarios: por una parte me llama Dios, por otra, yo seguía mis caprichos. Pasé así muchos años; que ahora me espantas cómo no dejaba lo uno o lo otro.

Más por fin, mi actitud fue la que expresé en aquellos versos:

Actitud Fundamental “Vuestra soy, para Vos Nací; ¿qué mandáis hacer de mí?
¡Oh, si todos entendiésemos bien esas dos verdades: “Vuestra                                          soy”, “para Vos nací´”! ¡Cómo nos ofreceríamos del todo a El y El                                      se daría del todo a nosotros!

Amor total Porque Dios no fuerza nuestra voluntad. Toma lo que le damos. Mas no se d a sí del todo hasta que nos damos del todo.

Fue por eso que un día yo me determiné a amarle de verdad. El me había dicho:

Amor verdadero “¡Ay, hija, qué pocos me aman con verdad, que si me amasen,no les ocultaría yo mis tesoros, ¿Sabes lo que es amarme con verdad? Entender que todo es mentira lo que no es agradable a mí”.

con todo, no me pasé a Dios así de repente.

Cómo orar Todo empezó gracias a un libro que me ayudó a pensar en Jesús y a tratarle como un amigo.

Desde entonces, cuando quería tratarlo, me imaginaba al Señor dentro de mí y pensaba en alguna escena del evangelio, como si yo estuviera a su lado. prefería las escenas en las que Él estaba solo; por ejemplo, la del Huerto de los Olivos. Yo le hablaba como si le viera, como a un amigo.

Dios es un Amigo Así empecé a tener oración, sin saber qué era. Que no es otra cosa oración, a mi parecer, que tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama.

Yo os recomendaría que hicierais esto todos los días y a cualquier hora. mientras podáis no estéis sin tan buen amigo.

Si os acostumbráis a traerle junto a vosotros, y Él ve que lo hacéis con amor, y que andáis procurando agradarle, no le podréis – como dicen – echar de vuestro lado. Os ayudará en todos vuestros trabajos. ¿Pensáis que es poco un tal amigo al lado?

Al principio son muchas  las dificultades que el demonio os pondrá delante, cómo quien sabe el daño que a él le viene, porque sabe que quien va por este camino se escapa, llevando además tras sí mucha gente.

Mensaje de Teresa de Jesús al hombre de hoy

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