Santiago de Compostela

Se le conoció en vida y obra también como Santiago el Mayor, nació en Betsaida (Galilea) nombre de dos lugares situados en Israel mencionados por la Biblia.

Santiago era hijo de Zebedeo un pescador judío y de Salome una fiel seguidora de Jesús de Nazareth , hermano Juan el apóstol.

Llevaba consigo el sobrenombre de «Boanerges» que le había puesto el mismo Jesús, sobrenombre que explica el mismo evangelista significa “Hijos del Trueno”, según cuanta también un episodio narrado por Lucas, dice que Santiago y su hermano Juan deseaban invocar a Dios para que consumiera en fuego una ciudad de samaritanos, de allí hace honor este nombre.

Fue uno de los primeros que recibió, el llamado de Jesús, cuando pescaba en el lago de Genesaret junto a su hermano Juan. Tiempo después sería parte del selecto grupo de los doce apóstoles, al igual que su hermano y Simón Pedro, tuvieron un trato especial por parte de Jesús, lo que lo hace más cercano a cada una de sus obras.

Cuando Jesús fue crucificado, Santiago se dedicó a promover la fe, reportes históricos cuentan que Santiago viajo a Hispania a predicar por encargo del mismo Jesucristo y allí se le aparece la Virgen María de Zaragoza, también conocida como la Virgen del pilar, cuya imagen tiene su propio centro de culto en la Basílica del Pilar de Zaragoza.

Algunas referencias de la historia narran sobre la detención de Santiago, durante la reconquista cristiana en la península contra el islam, de allí la época contemporánea, tanto la Virgen del pilar como el propio Santiago, se convierten en símbolos nacionales de España.

Cuando falleció, su cuerpo llego hasta Galicia, siendo enterrado en el Campus Stellae, cerca de Padrón, donde le fue erigido un templo en el siglo IX, y en cual le fue encaminada la peregrinación conocida como “el camino de Santiago” en torno al templo y a las peregrinaciones donde surge lo que hoy conocemos como Santiago de Compostela.

El Pbro. Carlos Augusto Cardona Cortes, Director de la Estación Radial Paz Estéreo nos comparte la sabia reflexión y la enseñanza diaria del Apóstol Santiago.


Redacción: Cristian Camilo Cuéllar Trujillo

 

 

 

 

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