En la catequesis de este miércoles el Papa Francisco compartió con cientos de fieles la parábola del buen samaritano.

 

“En los gestos concretos de misericordia del buen samaritano reconocemos el modo de actuar de Dios, que se ha revelado en la historia por medio de acciones marcadas por la compasión. Él no ignora nuestros dolores y sabe cuánto necesitamos de su ayuda y consuelo, se hace cercano y no nos abandona nunca”, explicó el Obispo de Roma.

 

Con la parábola del buen samaritano Jesús “nos enseña que para heredar la vida eternatenemos que amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos” ya que “no es automático que quien frecuenta la casa de Dios y conoce su misericordia sepa amar al prójimo”.

“El amor cristiano es un amor comprometido que se hace concreto en la vida”, dijo el Pontífice quien agregó que “el verdadero amor tampoco hace distinciones entre personas, sino que ve a todos como prójimos que necesitan de nuestra ayuda y cercanía”.

Al finalizar, el Papa aseguró que “si queremos heredar la vida eterna, no podemos ignorar elsufrimiento de los hombres, si lo hiciéramos estaríamos ignorando a Dios” e invitó a acoger “la llamada de Jesús a ser buenos samaritanos y a hacernos siervos los unos de los otros, como Él nos ha enseñado”.

 

(News.va – Radio Vaticano)

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