El Papa Francisco recibió el Premio Carlomagno en el Vaticano. La ceremonia de premiación se llevó a cabo este viernes en la Sala Regia del Palacio Apostólico.

El galardón lo entregó la canciller alemana, Angela Merkel y los presidentes de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker; del Parlamento europeo, Martin Schulz, y del Consejo de la Unión Europea, Donald Tusk.

Al finalizar la celebración, el Obispo de Roma pronunció un denso discurso sobre Europa en el que animó a los presentes a aprovechar esta ocasión para desear juntos “un impulso nuevo y audaz para este amado Continente”.

“Sueño una Europa joven, capaz de ser todavía madre: una madre que tenga vida, porque respeta la vida y ofrece esperanza de vida”, dijo el Papa.

“Sueño una Europa que se hace cargo del niño, que como un hermano socorre al pobre y a los que vienen en busca de acogida, porque ya no tienen nada y piden refugio”, remarcó el Pontífice.

“Sueño una Europa, donde ser emigrante no sea un delito, sino una invitación a un mayor compromiso con la dignidad de todo ser humano”, pidió Francisco.

“Sueño una Europa que promueva y proteja los derechos de cada uno, sin olvidar los deberes para con todos -y concluyó- sueño una Europa de la cual no se pueda decir que su compromiso por los derechos humanos ha sido su última utopía”.

 

 

 


 

(Fuente: Radio Vaticano)


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