Francisco en el Cáucaso visita los confines entre Asia y Europa, pero ahí están las raíces cristianas de Europa. Completa con este viaje a Georgia y Azerbaiyán el recorrido iniciado en Armenia en junio de 2016. La zona es de una enorme riqueza en relación al cristianismo. Es un pozo de historia cristiana. Pero a su vez es una herida abierta por conflictos de orden económico, político, geopolíticos, culturales y religiosos. Por ejemplo, los cristianos Ortodoxos de Georgia, que son el 85% de la población, no reconocen validez al bautismo de los católicos que son solo el 1%.

Esta peregrinación misionera de Francisco tiene un carácter eminentemente ecuménico. Es un fuerte llamado a la unidad de los cristianos, pero donde el mismo “pontífice” hace de puente sobre la herida abierta, acercándose más con los gestos de proximidad que con las palabras; haciéndose presente para mirar, escuchar, dar la mano, abrazar, insistir en la importancia de la unidad, del ecumenismo de la sangre, del pedido de Jesús a ser un solo cuerpo para que el mundo crea.

Los lemas  de la visita: “La paz esté con ustedes” de Georgia y “Todos somos hermanos” de Azerbaiyán, le ponen palabras y nombre a esta misión ecuménica e interreligiosa del Papa en el Cáucaso.


Redacción Paz Estéreo