“Que el deporte fomente el encuentro fraternal entre los pueblos y contribuya a la paz en el mundo”.  Intención de oración del Papa Francisco para el mes de agosto.

“Quisiera ahora dirigir un afectuoso saludo al pueblo brasileño, en particular a la ciudad de Río de Janeiro, que acoge a los atletas y los seguidores de todo el mundo en ocasión de las Olimpiadas”, ha indicado el Papa.
De este modo ha asegurado que en un mundo que tiene sed de paz, tolerancia y reconciliación, “deseo que el espíritu de los Juegos Olímpicos pueda inspirar a todos, participantes y espectadores, a combatir la ‘buena batalla’” y “terminar juntos la carrera, deseando conseguir como premio no una medalla, sino algo más precioso”. Es decir, “la realización de una civilización en la que reine la solidaridad, fundada en el reconocimiento de que todos somos miembros de una única familia humana, independientemente de las diferencias de cultura, color de la piel o religión”. Y para los brasileños, que “con su alegría y hospitalidad característica organizan la Fiesta del Deporte”, el Pontífice desea que esta sea una oportunidad para “superar los momentos difíciles” y comprometerse en el “trabajo de equipo” para la construcción de un país “más justo y más seguro”, apostando “por un futuro lleno de esperanza y de alegría”.


Redacción Paz Estéreo