La Iglesia ora por los misioneros y las misiones en el Domund

El Domund es el día en que, de un modo especial, la Iglesia universal reza por los misioneros y colabora con las misiones. Se celebra en todo el mundo el penúltimo domingo de octubre, el “mes de las misiones”.

Mensaje del Papa para la jornada mundial de las misiones:

“Junto a los jóvenes, llevemos el Evangelio a todos” (Papa Francisco).

El Sumo pontífice hace la cordial invitación a todos los jóvenes en reflexionar sobre la misión que el Señor les ha confiado, dirigiéndose a ellos y a todos los cristianos  “Queridos jóvenes, deseo reflexionar con vosotros sobre la misión que Jesús nos ha confiado”. Dirigiéndose a éstos, lo hace también a todos los cristianos que viven en la Iglesia la aventura de su existencia como hijos de Dios. Lo que me impulsa a hablar a todos, dialogando con vosotros, es la certeza de que la fe cristiana permanece siempre joven cuando se abre a la misión que Cristo nos confía. «La misión refuerza la fe», escribía san Juan Pablo II (Carta Encíclica. Redemptoris missio,2), un Papa que tanto amaba a los jóvenes y que se dedicó mucho a ellos.

El Sínodo que se celebra en Roma en este mes de octubre, mes misionero, nos ofrece la oportunidad de comprender mejor, a la luz de la fe, lo que el Señor Jesús nos quiere decir a los jóvenes y, a través de vosotros, a las comunidades cristianas.

La vida es una misión

Cada hombre y mujer es una misión, y esta es la razón por la que se encuentra viviendo en la tierra. Ser atraídos y ser enviados son los dos movimientos que nuestro corazón, sobre todo cuando es joven en edad, siente como fuerzas interiores del amor que prometen un futuro e impulsan hacia adelante nuestra existencia. Nadie mejor que los jóvenes percibe cómo la vida sorprende y atrae. Vivir con alegría la propia responsabilidad ante el mundo es un gran desafío. El hecho de que estemos en este mundo sin una previa decisión nuestra, nos hace intuir que hay una iniciativa que nos precede y nos llama a la existencia. Cada uno de nosotros está llamado a reflexionar sobre esta realidad: «Yo soy una misión en esta tierra, y para eso estoy en este mundo» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 273).

Os anunciamos a Jesucristo

La Iglesia, anunciando lo que ha recibido gratuitamente (cf. Mt 10,8; Hch 3,6), comparte con vosotros, jóvenes, el camino y la verdad que conducen al sentido de la existencia en esta tierra. Jesucristo, muerto y resucitado por nosotros, se ofrece a nuestra libertad y la mueve a buscar, descubrir y anunciar este sentido pleno y verdadero. Queridos jóvenes, no tengáis miedo de Cristo y de su Iglesia. En ellos se encuentra el tesoro que llena de alegría la vida esta es la invitación que nos recuerda nuestro querido papa Francisco, por quien seguimos orando y encomendando su gran labor pastoral como vicario de Cristo aquí en la tierra a la protección maternal de María Santísima.

Fuente:

Discurso a los directores nacionales de OMP (Obras Misionales Pontificias), 3-6-17.


Redacción: Péter Alexander Tovar, Seminarista del Seminario Mayor, María Inmaculada.