¿A dónde va a parar dinero que produce cocaína?

Foto: Archivo

Al ser una actividad ilegal no hay una trazabilidad específica, sin embargo, hay toda una estructura para mover ese tipo de activos: Manrique

El informe que publicó la Organización de Naciones Unidas para la Droga y el Delito (Onudc) pone a Colombia en el deshonroso lugar de ser el campeón mundial en la fabricación de cocaína, lo que implica multimillonarias ganancias para los narcotraficantes.

El año pasado, un documento producido por el Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica a Colombia señaló que “el número de investigaciones y procesos penales de lavado de activos está aumentando, pero sigue siendo insuficiente dado el perfil de riesgo del país”, aunque reconoce que la mayoría de esos procesos tienen que ver con el tráfico ilícito de drogas.

“El uso de transportadores de dinero en efectivo para introducir flujos ilícitos de dinero en Colombia es una tipología bien conocida. La Policía Nacional junto con Aduanas y la Fiscalía han establecido un sistema coordinado para detectar y enjuiciar esta actividad con resultados positivos. Con más de 25 intervenciones, estas actividades fueron enjuiciadas principalmente bajo lavado de activos por enriquecimiento ilícito de personas. Se encontraron mensajeros con más de 100.000 dólares o su equivalente en pesos colombianos o euros. Con más de 5 millones de dólares estadounidenses confiscados entre 2014 y julio de 2017 y más de $41 billones durante el mismo tiempo”, aseguró el informe.

Según el exministro Juan Camilo Restrepo, los dineros productos de estas economías ilegales “tienen dos fases: los que se incorporan a la economía legal, con los sueldos y salarios que obtienen quienes siembran los cultivos ilícitos; y los dineros que obtienen quienes trafican a nivel internacional. Allí el Gobierno colombiano ha hecho luchas muy fuertes contra el lavado de activos, la financiación de contrabando, y las  financiaciones ilícitas. Sin embargo, hay que intensificar esos esfuerzos”.

Así mismo, agrega que la economía del país no corre riesgo pues “genera financiaciones de otro tipo de negocios ilícitos que no ingresan al flujo legal de capitales, y muy poco llega a tener un impacto”.

En ese sentido la ex viceministra Viviana Manrique, recientemente integrada a la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), sostuvo que los flujos de capital producto del narcotráfico se mueven “principalmente en inversiones en el exterior, transferencias fantasmas en bancos internacionales y paraísos fiscales. Al ser una actividad ilegal no hay una trazabilidad específica, sin embargo, hay toda una estructura para mover ese tipo de activos”.

Según Manrique, los recursos producto de estas actividades mueven las economías ilegales, “genera un empleo informal, pero no se refleja de manera directa en la economía lícita. El tipo de transacción que hacen es muy diferente. Esos dineros también son utilizados para mantener nuevas estructuras y por supuesto pagar en las fronteras, aduanas y aeropuertos, pues son muchas personas las que se ven involucradas en esta cadena”.

Mucha plata

Según el estudio de la Onudc, en 2016 la fabricación mundial de cocaína se estimó en 1.410 toneladas, “la cifra más alta jamás registrada”.

“La mayor parte de la cocaína del mundo procede de Colombia, donde en 2016 se incrementó la fabricación a unas 866 toneladas, lo que supuso un aumento de más de un tercio con respecto a 2015. Casi el 69% de las 213.000 hectáreas que en 2016 se dedicaron al cultivo de coca en todo el mundo se encontraban en Colombia”, estimó Unodc.

La ONU asegura que el resurgimiento del cultivo que ha tenido el país y que se había reducido a la mitad entre el 2000 y 2013 obedeció a varios motivos “relacionados con la dinámica de mercado, las estrategias de las organizaciones de narcotraficantes y las expectativas de algunas comunidades de recibir indemnizaciones por la sustitución de los cultivos de arbusto de coca, así como a la reducción de las intervenciones de desarrollo alternativo y de la erradicación”.

El organismo multilateral sostiene que mientras en 2006 se erradicaron más de 213.000 hectáreas, “10 años más tarde, esa cifra no llegó a las 18.000. El resultado ha sido una menor percepción de los riesgos del cultivo de coca y un espectacular aumento de la fabricación”.

El mismo informe sostiene que el país tiene el 68,5% del área global de cultivos, y que la siembra de la hoja de coca ha sido identificada en 21 de los 33 departamentos en 2016, “sin embargo, más de las dos terceras partes del área cultivada está ubicada en el sur del país. Nariño presenta 45.735 hectáreas, seguido de  Putumayo con 29.589 hectáreas, Norte de Santander con 28.244 hectáreas y Cauca con 15.960 hectáreas.

“Las incautaciones en Colombia se han doblado de 167 toneladas en 2013 a una cifra record de 378 en 2016, además 43 toneladas de pasta de coca y cocaína fueron interceptadas en 2016. Sumado a ello la erradicación manual cayó de más de 213.000 hectáreas en 2006 a 69.000 en 2013 y menos de 18.000 en 2016. Mientras tanto la aspersión aérea cesó en octubre de 2015”, sostiene el informe.

Sumado a este estudio, está el de la Oficina de Drogas de Estados Unidos que asegura que en Colombia en 2018 se produjeron 887 toneladas métricas de cocaína, mientras que las autoridades en ese año lograron la incautación de 273 toneladas.

En los cálculos de la ONU, un kilogramo de cocaína está entre los 4.000 y los 50.000 dólares en el mercado de Estados Unidos, mientras que en Canadá el precio varía entre os 41.000 y los 59.000 dólares. En Australia, donde la cocaína llega vía los dos países anteriores, 1 kilogramo de la sustancia puede estar entre los 137.000 y los 222.000.

En Europa a principios de 2016 el valor de las ventas de drogas en la red oscura se situaba entre 14 millones y 25 millones de dólares mensuales, lo que en cifras anuales equivalía a entre 170 millones y 300 millones de dólares.


Tomado del portal del diario El Nuevo Siglo

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