Acciones efectivas en frontera pide la Iglesia colombo-ecuatoriana a Gobiernos

Fotografía de CEC

Por medio de un comunicado de prensa los obispos y sacerdotes de las diócesis de frontera colombo-ecuatoriana, hacen un llamado a los Gobiernos de ambos países en busca de acciones para las situaciones que afrontan las poblaciones y migrantes.

La invitación es generar acciones que impacten de manera efectiva y de forma responsable la difícil realidad que afrontan las poblaciones y los migrantes de esta región fronteriza.

En el mensaje emitido por los obispos expresa “Llamamos a nuestros gobernantes a nivel local, regional y nacional para dar una mirada responsable a las situaciones sociales de frontera de tal forma que sus acciones impacten más apropiadamente esta realidad. El diálogo de las autoridades, la coordinación de las entidades que tienen compromiso con los migrantes, internos de las cárceles, etnias, mundo rural y cuidado ecológico”.

El pronunciamiento anterior género, después de la reunión que se realizó el 25 y 26 de septiembre en la diócesis de Ipiales. En donde los prelados hicieron una lectura a la realidad fronteriza. “Queremos leer los nuevos desafíos presentes en la frontera, para trazar caminos pastorales que nos permitan impactar de forma positiva estas situaciones y ayudar al progreso espiritual y humano de nuestros pueblos”.

En ese encuentro participaron: Mons. Luis Albeiro Maldonado, obispo de Mocoa, Mons. José Saúl Grisales Grisales, obispo de Ipiales, Mons. Orlando Olave Villanova, obispo de Tumaco, Mons. Celmo Lazzari, obispo del Vicariato de San Miguel de Sucumbíos, Padre Martín José Balda, delegado obispo V.A. E. Esmeraldas y el padre Lenin Hernández, delegado obispo diócesis de Tulcán.

También, destacaron la tarea pastoral realizada por la Iglesia de ambos países, “que han trabajado con amor en bien de las comunidades, unidos a los sacerdotes, religiosos y religiosas y muchos laicos que con amor por sus hermanos han buscado una frontera fraternal, con solidaridad, defensa de los excluidos y respeto por la “casa común” puesta por Dios en nuestras manos”.


Redacción: Annie Rincón